La Rosa del periodismo llegó al cielo

El 18 de enero un hecho inexplicable partió en dos el corazón de muchas personas que conocieron a una de las mejores periodistas con que contaba el Cesar, nadie daba crédito a la noticia, en un accidente perdió la vida Rosa Rosado, el periodismo se vistió de luto, la tristeza embargaba a sus compañeros de la Gobernación del Cesar donde laboraba, no había consuelo para su familia.

‘Ocha’ era de esas personas que existen pocas, nunca negaba un favor, para ella no había imposibles, por eso con Taryn Escalona su incondicional, acudimos a ella para que me ayudara en el evento del lanzamiento de mi libro ‘En la mira del conflicto’, no podía encontrar una mejor respuesta, ‘no hay problema, lo resolvemos’, me dijo al advertir mi preocupación.

Ella no solo fue el cerebro que creó cada detalle, la publicidad, los videos, el programa, también ejecutó y organizó de tal forma, que cuidaba mi presupuesto, como era ella y ‘pelando la cara’ por mí. Pidió de todo, sonido, pantalla, telón, fotografías, videos, las flores, que sin permiso tomó de un evento de la Gobernación y las mandó a llevar para adornar el espacio.

Rosa Rosado fue tan acertada que el evento no parecía, el lanzamiento de un libro, sino un hermoso homenaje para mí, lleno de calidez y con tanta excelencia que nunca tendré como pagarle a Dios por es ángel que me regaló. Como homenaje, lo único que se me ocurrió fue dejar su nombre plasmado en los agradecimientos de mi libro, ‘A Rosa Rosado, la mejor aliada para cristalizar este sueño, nada le queda grande’.

Por eso mi alma se derrumbó con su partida sin regreso y con la acongoja de no volver a contar con su amorosa presencia y entender que por designios de Dios, nuestra Rosa ya está en el cielo, le escribí una carta:

‘Te quiero mi Ochita’, ‘Yo más Yani. Esas fueron nuestras últimas palabras que quedaron consignadas en el mensaje de texto donde me dabas ánimo.

Nos despedimos con ese cariño fraternal que construimos cada día junto a Taryn Escalona, tu eterna socia, amiga, hermana, yo te la voy a cuidar, como siempre voy a amar Alba Rosa desde hoy será nuestra hijita y tu familia de la que fuiste bastión, será la mía y a Migue lo rodearemos con nuestro apoyo.

Mi Ochita Rosado qué dolor nos dejaste. No podía imaginar que te irías tan rápido, con razón lo diste todo, serviste con amor, tu risa fácil reflejaba tu alma pura, tu amistad sincera. Todos perdimos con tu partida, tu firme determinación, tu inteligencia y poder de convencimiento.

Fuiste una mujer de valor, ética, honrada, sin tacha y la mejor periodista.

Te recordaré siempre mi amada amiga. Mi corazón te acompañará hasta el final. Gracias por tanto.

Por: Yanitza Fontalvo Díaz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *