El consumo de vitamina D podría aliviar los síntomas de la depresión

Una amplia investigación que recopiló y revisó más de 40 estudios previos reveló que la vitamina D podría tener efectos que alivian los síntomas de la depresión en adultos, según se detalla la revista Critical Reviews in Food Science and Nutrition.

Los alimentos ricos en vitamina son, entre otros, yemas de huevo, pescado de agua salada e hígado. Otros alimentos, como la leche y el cereal, muchas veces están enriquecidos con vitamina D. Entre las frutas, el aguacate es prácticamente la única rica en esta vitamina.

El cuerpo humano necesita una cantidad adecuada de vitamina D para funcionar correctamente, tanto física como mentalmente. Un suplemento de esta vitamina podría ayudar a controlar los niveles de calcio, fosfato y a regular funciones del sistema nervioso central. De hecho, fue muchas veces recomendada para combatir los efectos del Covid-19.

En la investigación se analizaron los datos de unas 53.235 personas con y sin depresión, todos ellos tenían diferentes condiciones físicas. Estas personas recibieron suplementos de vitamina D -50 a 100 microgramos por día- y placebos.

En aquellos participantes que tenían depresión, los científicos observaron que los suplementos de esta vitamina demostraron ser más efectivos que los placebos para aliviar los síntomas depresivos.

«Estos hallazgos fomentarán la realización de nuevos ensayos clínicos de alto nivel en pacientes con depresión para arrojar más luz sobre el posible papel de la suplementación con vitamina D en el tratamiento de la depresión», afirmó el autor del estudio Tuomas Mikola, de la Universidad de Finlandia Oriental.

«Nuestros resultados sugieren que la suplementación con vitamina D tiene efectos beneficiosos tanto en individuos con trastorno depresivo mayor como en aquellos con síntomas depresivos más leves y clínicamente significativos», escribieron los investigadores en su artículo.

La depresión afecta a más de 280 millones de personas cada año. Los tratamientos con antidepresivos no siempre funcionan, por lo que los investigadores buscan nuevas alternativas. Y si bien este análisis que acumula 41 estudios podría servir para buscar una solución, reconocen que aún faltan más estudios por hacer para entregar una evidencia contundente.

«A pesar del amplio alcance de este meta-análisis, la certeza de la evidencia sigue siendo baja debido a la heterogeneidad de las poblaciones estudiadas y al riesgo de sesgo asociado a un gran número de estudios», concluye Mikola.

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio, uno de los principales elementos que constituyen los huesos. La deficiencia de vitamina D puede llevar a enfermedades de los huesos como la osteoporosis o el raquitismo. La vitamina D juega un papel importante en los sistemas nervioso, muscular e inmunitario.

A propósito de la vitamina D, un estudio anterior publicado en la revista de investigación PLOS One, científicos de la Universidad de Bar-Ilan y el Centro Médico de Galilea en Israel, establecieron haber encontrado pruebas convincentes de que el aumento de los niveles de vitamina D puede influir positivamente a pacientes de COVID-19 en la reducción del riesgo de enfermedad grave o muerte.

En concreto, los investigadores encontraron diferencias «sorprendentes» entre pacientes que tenían niveles suficientes de vitamina D antes de contraer la enfermedad con los que no los tenían: cerca de la mitad de las personas que tenían una deficiencia de vitamina D desarrollaron una enfermedad grave, en comparación con menos del 10 por ciento de las personas que tenían niveles suficientes de esta vitamina en la sangre.

«Nos pareció notable, y llamativo, ver la diferencia en las probabilidades de convertirse en un paciente grave cuando se carece de vitamina D en comparación con cuando no se carece de ella», dijo Amiel Dror, médico del Centro Médico Galileo e investigador de Bar Ilan, al Times of Israel.

La vitamina D es reconocida por su importancia para la salud de los huesos. Además, los niveles bajos de este suplemento se han asociado a una serie de enfermedades autoinmunes, cardiovasculares e infecciosas. Sin embargo, su papel en la protección contra la COVID-19 grave está menos establecido.

El estudio, que se basó en una investigación realizada con resultados procedentes de 253 personas ingresadas en el Centro Médico Galileo de Nahariya (Israel), es uno de los primeros en analizar los niveles de vitamina D antes de la infección.

Según los investigadores, esta característica facilita una evaluación más precisa que durante la hospitalización, cuando los niveles pueden ser más bajos como consecuencia de la enfermedad viral. (Información DW).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *