Luto en la música vallenata: Rafael Manjarrez y Sayco lamentan la partida de Náfer Durán

La Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (Sayco) y el mundo del folclor vallenato se encuentran de luto tras el sensible fallecimiento del maestro Náfer Durán Díaz, noveno Rey Vallenato (1976), ocurrido este 29 de septiembre en una clínica de Valledupar a causa de quebrantos cardíacos.
En medio de los actos de homenaje, Rafael Manjarrez, presidente de Sayco, expresó el profundo dolor que embarga a la institución y a la comunidad musical por la partida de quien fuera uno de sus socios más emblemáticos.
«Sayco está de luto. El maestro Náfer Durán era uno de nuestros socios emblemáticos. Desde luego constituye una gran pérdida; aprovecho para hacer llegar nuestras condolencias a sus familiares y notificarle al mundo de la música que sentimos haber perdido una buena parte de nuestro patrimonio cultural con la ida a la eternidad del maestro Náfer», manifestó el presidente de Sayco.

El cuerpo del insigne acordeonero y compositor es velado en cámara ardiente en las instalaciones de Sayco en Valledupar, rodeado de arreglos florales, familiares, amigos y admiradores. Según confirmó Manjarrez, la comitiva de la entidad acompañará las honras fúnebres que se llevarán a cabo en su tierra natal.
«Mañana vamos a estar allá acompañando al glorioso maestro a su última morada. El Paso, Cesar, es un santuario de nuestra música y lamentamos tener que ir solo con ocasión de esto, pero lo vamos a hacer con devoción, gusto y respeto», añadió Manjarrez.
Un legado auténtico para las nuevas generaciones
Al ser consultado sobre el reto de preservar la obra de los juglares vallenatos, el directivo y compositor enfatizó en la importancia de mantener vivas las raíces folclóricas frente a la evolución de la industria.
«La obra del maestro Náfer Durán y de todos esos juglares tenía una tarifa de autenticidad tal que, afortunadamente, queda plasmada en las grabaciones. Hay que tratar de mantener una cuota de autenticidad que haga honor a lo que hicieron nuestros juglares. De eso se trata: de mantener nuestra música a la avanzada que indican las nuevas propuestas de la industria, sin olvidar el legado y el nodo de origen de nuestra música», concluyó.
La partida de Náfer Durán marca el cierre de un capítulo dorado en la historia de la música tradicional del Caribe colombiano, dejando una huella imborrable en el patrimonio cultural del país.
