Agente Freddy Márquez, un ejemplo de compromiso, vocación y amor por la Policía Nacional

Con 35 años y 10 meses de servicio en la Policía Nacional, el agente Freddy Márquez representa una trayectoria marcada por la vocación, la disciplina y el compromiso con la protección de la ciudadanía. Nacido en Barranquilla, ingresó a la institución el 8 de diciembre de 1990, cuando tenía apenas 18 años, y ha desarrollado su carrera policial en los departamentos de Policía Cauca y Cesar.

A lo largo de su recorrido institucional, ha encontrado en la familia uno de sus mayores motivos de orgullo y fortaleza. Lleva 30 años de matrimonio y es padre de tres hijos, quienes también han construido sus propios caminos de vida. Uno de ellos es subintendente de la Policía Nacional y presta sus servicios en Funza, Cundinamarca; otro es oficial de la Armada Nacional, mientras que el menor, de 15 años, continúa sus estudios.
Al recordar las experiencias que han marcado su vida, destaca especialmente haber podido acompañar el nacimiento de sus tres hijos, una oportunidad que considera uno de los momentos más significativos de su historia personal. Recuerda que, durante su primer año de formación policial, un comandante les expresó: «El policía no ve morir a sus padres ni ve nacer a sus hijos». Sin embargo, las circunstancias le permitieron vivir y compartir esos momentos familiares, pese a las exigencias propias del servicio.
Fuera de sus responsabilidades institucionales, disfruta compartir tiempo con su familia y practicar deporte, especialmente salir a trotar y realizar ejercicios cardiovasculares, actividades que le permiten mantenerse activo y conservar hábitos saludables.
Desde su experiencia, también deja un mensaje a las nuevas generaciones de policías: ejercer la profesión con convicción, responsabilidad y orgullo, trabajar por el buen nombre de la institución y comprender que la protección de los ciudadanos constituye la esencia del servicio policial. La historia del agente Freddy Márquez refleja cómo la vocación de servicio se construye con perseverancia, sacrificio y sentido de pertenencia, pero también con la capacidad de encontrar en la familia la motivación para continuar cumpliendo la misión institucional. Su trayectoria es un testimonio de compromiso con Colombia y con la Policía Nacional.
