miércoles, abril 17, 2024
Judicial

Salvatore Mancuso fue regresado al país tras pagar condena en EE.UU

Procedente de Georgia (Estados Unidos), aterrizó en Bogotá el martes 27 de febrero de 2024 el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, que después de 16 años está de regreso en Colombia, tras haber sido extraditado a Estados Unidos en 2008 por el entonces gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez por delitos relacionados con el narcotráfico. El dispositivo se llevó a cabo bajo fuertes medidas de seguridad, debido a las amenazas contra su vida. La llegada fue en la pista del Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam), junto a más de 100 colombianos que fueron deportados desde el país norteamericano.

Mancuso, de 59 años, comparecerá ante la Jurisdicción Especial de la Paz (JEP) como parte de su proceso de sometimiento a este tribunal transicional, luego de haber hecho parte de Justicia y Paz.

“Vengo a continuar con mis compromisos frente a las víctimas, pero al mismo tiempo, vengo a ponerme al servicio de una agenda de paz que permita evitar que Colombia sea una fábrica eterna de víctimas y dolores colectivos”, indicó Mancuso en un comunicado emitido al momento de su llegada al territorio nacional, en relación con los objetivos de su regreso, en medio de un ambiente de expectación por su caso.

Desde allí será trasladado, según fuentes oficiales, a la cárcel La Picota, pese a que sus abogados indicaron en un principio que sería llevado a la sede de la Dijín. A su arribo, el hombre fue recibido por agentes de Migración Colombia y de la Interpol, que tienen como propósito hacer efectiva la orden de captura que pesaba en su contra; tal y como estaba estipulado; además de verificar la identidad de los demás ciudadanos deportados.

Luego de surtirse todos los trámites, entre ellos la verificación de su estado de salud, se le notificarán los procesos pendientes en su contra. Mientras tanto, en su nuevo sitio de reclusión empezaron a desarrollarse las pruebas de seguridad, con el sobrevuelo de helicópteros de la Policía, en un proceso que podría culminar en horas de la noche, de acuerdo con lo que han indicado los encargados de su traslado.

Durante este proceso, Mancuso tendrá la posibilidad de reunirse con sus abogados, como parte del derecho a la defensa, que podría darse —incluso— en el centro carcelario. En especial, en el pabellón de extraditables, en donde será recluido. Lo anterior, mientras el Tribunal Superior de Bogotá define si podrá afrontar su nueva condición en libertad, luego de que el exjefe “para” radicara una acción de tutela ante la Corte Constitucional.

Tras cumplir una sentencia en Estados Unidos, Mancuso —que tiene abiertos casos por más de 60.000 delitos en la Fiscalía General de la Nación— quiere que se ponga en marcha un mecanismo de articulación interjurisdiccional para facilitar su retorno a Colombia y asegurar su participación en los procesos de este tribunal. Es por tal motivo que pidió garantías, debido al alto riesgo que, según él, corre su integridad.

Cabe destacar que por su desmovilización durante el proceso adelantado con el Estado, el nacido en Montería, que también es conocido por los alias de Santander Lozada o Mono Mancuso, fue condenado en 2014 en ausencia a 40 años de cárcel, que fue reajustada a la pena máxima que estaba contemplada en el sistema de Justicia y Paz, que es de ocho años. Aunque hay un proceso pendiente por resolverse en su contra.

El mismo está relacionado por los delitos de lavado de activos y concierto para delinquir, de los cuales habría sido protagonista tras su desmovilización. En caso de ser encontrado culpable, el exparamilitar podría perder el beneficio de la pena mínima y sería expulsado de Justicia y Paz.

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