domingo, marzo 3, 2024
Opinión

Entusiasmo, punto de partida para lograr una transformación en salud, éxito y felicidad

“El entusiasmo es más poderoso que el oro y la plata, el estatus, el poder o las posesiones. Sin entusiasmo todo tu oro es como una piedra sin valor, tu poder una carga y tus posesiones nada interesantes. El entusiasmo hace que todo lo que haga en la vida valga la pena.”

Arnold Fox y Barry Fox
¡Despierta, estás vivo! Una receta médica para vivir más sano a través del pensamiento positivo


El epígrafe pone de manifiesto el título de este escrito, pues el entusiasmo, tal como lo explican los doctores Fox en el capítulo de su libro, dedicado exclusivamente a este tema, es el punto de partida para una transformación personal, a partir de repetidas transfusiones espirituales.

Encontramos por doquier gente anentusiasta, expresión acuñada por el Dr. Arnold Fox (An: del griego “No” o “Sin”; y Entheos, del griego que significa “En Dios” o “Lleno de Dios”) como diagnóstico de pacientes que ven la vida de manera trivial y nada las hace feliz; y por ello, cargadas de negatividad somatizan diversos síntomas, pero sin afectaciones críticas de algún órgano. Estas personas se quejan de todo y de todos, nada las motiva y siempre ven obstáculos ante cualquier tarea asignada. Estos seres humanos han perdido su fe y no tienen a Dios dentro de sí.

Por experiencia propia puedo decir que la gente anentusiasta no es consciente de que padecen esta enfermedad espiritual, se encuentran en una caja y la connivencia (autoengaño) es su respuesta para cubrir su insensatez y su pesimismo. Quienes lo rodean, son para ellos incompetentes, incomprensibles, pues siempre están criticando y buscando culpables. En su paranoia se sienten amenazados y perseguidos. El mundo entero debe cambiar, menos ellos. Definitivamente es mejor mantener distante a este tipo de personas.

Seguramente no eres anentusiasta, pero a lo mejor no sabes qué nivel de entusiasmo tienes. Así pues, para ponderar que tan entusiasta eres es menester autoevaluarse al respecto, con el objeto de identificar tu punto de partida. Los doctores Fox nos invitan a realizar las siguientes dos breves pruebas.

Te invito a que en la prueba 1 no racionalices tus respuestas, pues no hay buena ni mala respuesta; debes registrar lo que realmente sientas al momento de escribir frente a cada pregunta. Realiza este ejercicio con honestidad, pues te ayudará a identificar tu nivel de entusiasmo. Haz lo mismo para la prueba 2, pero con ésta podrás tener una retroalimentación de tu nivel de entusiasmo, toda vez que podrás obtener un promedio cuantitativo, sumando la calificación de cada una de las nueve preguntas y dividiendo la suma entre nueve. Si tu resultado es ocho o más, te felicito, tienes un nivel alto de entusiasmo. Si tu promedio es de siete, tu entusiasmo en senoidal, al ritmo de tus emociones; algunas veces con alegría explosiva y otras, con apatías o enojos innecesarios. Y un promedio por debajo de siete, indica que tiendes a ser anentusiasta.

Refrenda tu autoevaluación con el siguiente perfil de una persona entusiasta (descrito por los doctores Fox), pues éstas son fáciles de reconocer, porque diariamente caminan renovados:

  • “Quiere todos los buenos sentimientos, las relaciones y el éxito que ya tienen y más.
  • Exclama que la vida es buena, disfrutable y que vale la pena, es una bendición y un tesoro.
  • Anhela seguir viviendo a plenitud, y espera compartir el gozo con sus seres queridos.
  • Siente que ha logrado buenas cosas y espera alcanzar más.
  • Encuentra sentido y propósito en la vida.
  • La muerte es algo que pasa dentro de mucho tiempo; es un evento natural del cual no hay que preocuparse. ¿Y el suicidio? Eso es algo en el que el entusiasta nunca piensa.
  • Enfrenta la vida con alegre optimismo y confianza, porque es un peregrinaje alegre por un mundo emocionante y a veces sorprendente; es un viaje que se disfruta más cuando se comparte con otros.
  • Ve amor en todas partes, esperando ser compartido.
  • Siempre está a la espera y tiene muchas cosas que no puede esperar a hacer.
  • Donde otros maldicen, la persona entusiasta se ríe. Cuando otros lloran, el entusiasta encuentra gozo. Mientras otros admiten la derrota, el entusiasta redobla sus esfuerzos porque tiene confianza en su habilidad para triunfar.”

No te preocupes si el perfil anterior no te describe, pues, déjame decirte que es posible volverse entusiasta; y simple y llanamente se logra actuando con entusiasmo. Seguramente preguntarás: ¿cómo lo haré? Los doctores Fox lo sugieren de la siguiente manera: “Asume la virtud del entusiasmo. Envuélvelos alrededor de tus hombros y sostenlo firme. No te preocupes si al comienzo es incómodo como un abrigo prestado. Asume la virtud con fe y determinación. Pronto te sentirás más cómodo. […] Así que haz que tu ocupación sea el ser entusiasta, sin importar lo buena o mala que parezca para ti la vida en ese momento.”

Recuerda que, para aprender a nadar es necesario lanzarse al agua. Igual sucede con el entusiasmo, tal como David Joseph Schwartz, en su libro La magia de pensar en grande, lo explica: “Para desarrollar entusiasmo, el paso básico es simple: Piense entusiásticamente.” Eliges qué pensar: pensamientos entusiastas. Mírate con tu ojo mental, viviendo una vida con el gozo de vivir, un enérgico gozo por la vida. Piensa en ti como una persona entusiasta. Imagínate caminando con paso de alegría. Piensa en lo bien que te verás y sentirás con una gran sonrisa en tu cara. Imagínate amando la vida. Siente el entusiasmo energizado en tu cuerpo, mente y espíritu.

Está demostrado científicamente que los pensamientos positivos y entusiastas hacen que el cerebro produzca endorfina, una hormona (o sustancia química) que impulsa las emociones positivas que permiten sentir el afecto, la alegría, la ternura, la solidaridad, el compromiso y el amor. Por ello debemos tratar de no aferrarnos a las tristezas del pasado o anticiparnos a las angustias del futuro; sino más bien soltar cargas innecesarias y mirar hacia adelante con entusiasmo, esperando el bien, creyendo sinceramente que cada día te traerá más bien. Con la siguiente afirmación, compartida por los doctores Fox, lograras encender la llama del entusiasmo en dentro de ti:

“Estoy lleno de entusiasmo. Tengo una gran sonrisa todo el día porque me alegra estar viviendo mi vida. Me siento muy bien porque las cosas están saliendo como yo quiero. Estoy lleno de amor por la vida y por los demás. Primordialmente, siempre estoy alegre, porque mi vida es una fuente infinita de gozo.”

El entusiasmo, la primera de cinco virtudes cardinales, como lo conciben los doctores Fox, es punto de partida para lograr una transformación en salud, éxito y felicidad. Llena tu vida de entusiasmo para que juntos contribuyamos con la construcción de un mundo mejor.

Por: Carlos Rafael Melo Freyle

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