Lorey, la niña que cumplió el sueño de ser Policía

Con su uniforme hecho a medida precisa para ella, el cabello recogido como una de las normas de la mujer policía y el Kepi sobre su cabeza, para llevar en alto el grado de coronel recibido, llegó hasta las instalaciones del Comando de la Policía en Valledupar, la niña Lorey Tatiana Velázquez Fernández, quien por un día formó parte de las filas de esta institución, como parte de un sueño que siempre quiso hacer realidad.

Lorey, quien padece la difícil enfermedad de mielomeningocele, a sus nueva años de edad tiene muy claro lo que quiere en la vida. Sus ilusiones además de convertirse en una profesional de la docencia, son prestar sus servicios a la Policía Nacional, institución que admira, principalmente por la gallardía de las mujeres para servir al país.

Si, servir y aportar a Colombia es su sueño. En medio de sus dificultades físicas que la hacen más fuerte a la hora de enfrentar sus propios retos, Lorey asumió la gran responsabilidad de presentarse como una integrante más de la Policía, institución que la recibió con los brazos abiertos durante varias horas para hacerla sentir como un miembro más de esta familia.

FANS NÚMERO UNO

La preparación de Lorey inició desde muy temprano. A su vivienda se trasladó una comisión para prepararla de pie a cabeza. En su silla de ruedas, que mueve con agilidad y destreza, fue arreglada. Su cabellera de color negro fue alisada y engomada por las propias uniformadas de la Policía, seguido de su uniforme de gala que lució como el atuendo más importante de su vida.

En su pecho lucía una banda en la que se destacaba el grado de Coronel, ascenso, que con el pasar de los años, aspira ocupar en la institución, quizás no para combatir la delincuencia en peligrosos procedimientos policiales, pero sí con sus conocimientos para ayudar a los niños y familias necesitadas, manifestó la pequeña Lorey, durante su estadía en la comandancia, donde estuvo acompañada por su madre y otros familiares.

El mielomeningocele es el tipo más grave de espina bífida. Con esta afección, un saco de líquido sale a través de una abertura en la espalda de la persona al momento de nacer. Parte de la médula espinal y los nervios están en ese saco y presentan daños.

Esta es la afectación que sufre Lorey, que aunque condiciona sus movimientos físicos no limita su mente, sus pensamientos y metas en esta vida. Ella es la es la tercera de cuatro hermanos, reside en el barrio Los Fundadores de Valledupar, quien por causa de todas las complicaciones de salud que ha presentado, además de varias intervenciones quirúrgicas solo ha llegado hasta el primer grado de primaria, siendo este, otro de sus sueños para este año, seguir estudiando y mejorar su calidad de vida.

Valentina es su prima y su mejor amiga, con quién comparte su tiempo durante el día, mirando dibujos animados, coloreando que es una de sus pasiones y de las cosas que más la hace feliz; con ella pasa sus días, junto a sus padres, su abuela y el cariño de los habitantes de su cuadra

Para la construcción de este deseo se logró conseguir un uniforme, decorar la seccional de Protección y Servicios Especiales, dónde fue recibida por el Coronel Luis Exberto León Rodríguez, comandante de la Policía en el Cesar, para agasajarla, entregarle detalles, y luego realizar un recorrido por cada una de las dependencias a fin que conociera las funciones que cumple un Policía.

ERA SU SUEÑO

Yajaira Fernández, madre de la niña, veía muy remoto el cumplimiento del sueño de su hija, por eso agradece la atención del grupo de Infancia y Adolescencia de la Policía Cesar, que atendió el llamado y le hizo realidad este deseo a su pequeña hija.

“Ella siempre ha querido ser policía, le tiene un gran afecto a esa institución, acá le hicieron una entrevista y los de la policía de infancia y adolescencia vinieron a la casa y nos pusimos de acuerdo para cumplirle el deseo a la niña”.

Agradeció ese gesto de la Policía Cesar y además se mostró optimista ante los ofrecimientos que le hizo la institución para ayudar a Lorey: “como la niña no está estudiando, por la misma situación de su patología el grupo de Infancia y Adolescencia se comprometieron a ayudar para conseguirle un estudio dirigido y además le van a regalar una silla de ruedas especial para ella, pues en la actualidad usa una silla para adultos, situación que no le permite una buena movilidad”, dijo.

Fue una dura jornada para la ‘coronel Lorey’, quien además recibió un ramo de flores y en cada brigada que visitaba fue recibiendo el atuendo que los identifica. Ella es ejemplo de superación, sus sueños no tienen límites y aunque no pueda caminar, sus deseos los sigue paso a paso, hasta alcanzar la gloria que tanto anhela.

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