viernes, junio 21, 2024
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ICBF denuncia a familias que devuelven niños adoptados porque “no les gustaron”

La adopción en Colombia es un proceso largo que debe cumplir varios requisitos para realizarse de forma satisfactoria. Por ejemplo, tener la capacidad económica, mental y emocional, además de tener al menos 25 años cumplidos o 15 más que el adoptable. Sin embargo, según Lina Arbeláez, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), algunos de quienes aplican para ser papás adoptivos se echan para atrás después de que cumplieron todo el proceso y el menor ya se encuentra en casa.

Así lo confirmó la funcionaria para Blu Radio, donde mostró su indignación porque algunos papás, por disgusto frente al menor, deciden reingresarlos a los hogares de los que los retiraron.

“Es absolutamente inadmisible que al mes de haber adoptado un niño, el ICBF lo tenga que volver a recibir porque la familia dijo: ‘No, ¿sabe qué? No me gustó’. Aquí estamos hablando de seres humanos que han tenido una vida muy difícil y que necesitamos realmente ser conscientes que necesitan es hogares”, expresó la funcionaria, quien también expuso las cifras de los niños elegibles para dicho proceso.

De acuerdo con Arbeláez, la institución cuenta con 4.200 niños en condiciones de adoptabilidad. De estos, más del 92%, cerca de 3.900, son mayores de 7 años o tienen contextos complejos que los convierten en “niños de difícil adoptabilidad”.

“Otros tienen grupos familiares muy grandes, es decir, son varios hermanos o tienen algún tipo de discapacidad y, desafortunadamente, las familias no les abren las puertas de sus casas y en sus corazones para adoptarlos”, indicó Arbeláez, señalando directamente la poca voluntad de adopción que existe en Colombia.

Además, para la emisora, defendió las demoras y protocolos del proceso de adopción, asegurando que este solo busca la idoneidad de los hogares a los que serán llevados los menores.

“No es que se demoren un montón, es que aquí estamos garantizando qué el hogar a donde llegan los niños y niñas sean verdaderos entornos protectores, no revictimizar a los niños y niñas”, dijo, refiriéndose a aquellas familias que los devuelven o que, a la hora de adoptar a un menor, no ofrecen las condiciones ideales para su desarrollo.

Para estos menores, que no logran ser adoptados, se fundan casas universitarias a lo largo y ancho del país. El viernes pasado, Arbeláez estuvo en Armenia, departamento del Quindío, inaugurando uno de estos hogares especiales para jóvenes que ingresaron al sistema siendo menores de edad.

“La Casa Universitaria en el Quindío atiende a 35 jóvenes (16 mujeres y 19 hombres) que con disciplina, responsabilidad y compromiso se están formando profesionalmente, generando emprendimientos e iniciando su vida laboral, demostrando que es posible cambiar realidades y ser referentes positivos para las nuevas generaciones”, señaló en el evento de apertura.

De acuerdo con cifras de la institución, el país cuenta con 7 casas de este tipo. Dos de ellas se encuentran en Bogotá, dos en Antioquia, una en Tolima y una en Santander.

“La apertura de estos espacios es una muestra más del compromiso del Gobierno Nacional con las juventudes del país para promover el desarrollo de Colombia a partir de proyectos que promueven el empoderamiento juvenil”, señaló, quien también hizo un llamado a las familias para que protejan a sus hijos mientras transcurren las actividades correspondientes al festejo de Halloween. Esto, en términos de cumplimiento de medidas de bioseguridad y la verificación de los dulces que les entregan a los menores. Con Infobae

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