Secretario de Energía de EE.UU llegó a Venezuela para cerrar acuerdo petrolero

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, llegó la noche anterior a Caracas para cerrar con el gobierno de Venezuela un histórico acuerdo que cede la explotación de una quinta parte de las reservas petroleras de ese país.
Inmerso en una guerra contra Irán que provocó una fuerte alza del precio de la gasolina, el presidente Donald Trump sorprendió el viernes al anunciar un acuerdo para explotar yacimientos en Venezuela equivalentes a 65.000 millones de barriles de crudo.
Imágenes transmitidas por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) mostraron la llegada de la delegación encabezada por Wright al aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a Caracas. No hubo declaraciones.
El secretario Wright, que llegó a las 20H30 locales (00H30 GMT), encabezará «las reuniones de mañana» miércoles en Caracas, dijo un funcionario estadounidense a periodistas bajo condición de anonimato.
Su viaje coincidirá con el anuncio por separado de Chevron de sus planes para ampliar operaciones en Venezuela, aseguró la fuente.
La presidenta interina Delcy Rodríguez confirmó lo anunciado por Trump, aunque enfatizó que su país mantendrá la soberanía de los recursos de hidrocarburos, como estipula la Constitución.
Este martes, el parlamento -dominado por el oficialismo- y la Fuerza Armada de Venezuela respaldaron el acuerdo.
El presidente del organismo Jorge Rodríguez anunció la aprobación en votación a mano alzada con la abstención de una decena de legisladores opositores. El acuerdo otorga a Washington el control de 65.000 millones de barriles de las reservas de petróleo de Venezuela.
Los diputados de la oposición que se abstuvieron afirman que esperan ver los detalles del contrato, que fue anunciado el viernes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y confirmado de inmediato por la encargada del régimen chavista Delcy Rodríguez.
«Como diputados electos por el pueblo, tenemos la necesidad y la obligación de saber lo que en derecho se llama la letra chiquita», dijo el diputado opositor Luis Emilio Rondón, de Nuevo Tiempo, quien exigió «el texto pleno y completo» para poder evaluarlo de manera técnica.
Jorge Rodríguez criticó la postura de la oposición y dijo que el convenio con Estados Unidos es necesario por las costosas inversiones que requiere la producción de petróleo, «muchísimo dinero que Venezuela no tiene».
También sostuvo que se requieren «nuevas tecnologías para la producción de ese crudo» y que el país caribeño crecerá más que el resto de los países de la región en el futuro.
El acuerdo, presentado como «histórico» por Trump, aportará a Venezuela ganancias de 209.000 millones de dólares en 25 años, según Delcy Rodríguez.
En una entrevista en español publicada en YouTube, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio dijo al periodista venezolano Sergio Novelli que una empresa privada está trabajando con Estados Unidos para «normalizar» la economía venezolana.
«Lo que esto es ahora es un acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos, a través del Departamento de Guerra, porque ellos tienen una cuenta especial que puede tomar posesión de cierto porcentaje de este tipo de cosas para normalizar ese sistema», dijo Rubio.
«Ahora lo que tenemos es un sistema en el cual esta compañía va a producir más con el apoyo de Estados Unidos y va a poder atraer la inversión privada necesaria para invertir en la capacidad productiva de estos campos», agregó.
El subsuelo venezolano alberga las mayores reservas de oro negro del mundo (más de 300.000 millones de barriles estimados), pero su producción sigue siendo muy limitada.
Desde la operación militar estadounidense que permitió la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero, el gobierno Trump se ha centrado en relanzar la explotación de los recursos petroleros y gasíferos venezolanos.
Este acuerdo suscitó críticas de opositores venezolanos, pero también de algunos sectores oficialistas.
Esta negociación con un gobierno interino, que solo fue reconocido por Washington tras la caída de Maduro, «no impide de ninguna manera la transición democrática que debe llegar», insistió la fuente estadounidense.
El plan de Washington sigue siendo primero estabilizar y relanzar la economía venezolana, muy dependiente de sus exportaciones de hidrocarburos, para que un eventual gobierno proveniente de la oposición pueda heredar luego un país en pie y con recursos, explicó.
Trump ha elogiado repetidamente a Rodríguez por su colaboración para alinearse con los objetivos geoestratégicos de Washington. (Información DW).
