Incertidumbre por cierre temporal del balneario Hurtado

El tradicional Balneario Hurtado, uno de los principales atractivos turísticos de Valledupar, se prepara para un cierre temporal como parte de un ambicioso plan de recuperación ambiental del río Guatapurí. La medida, contemplada en un proyecto de decreto que actualmente se encuentra en etapa de socialización, busca devolverle las condiciones naturales a la ronda hídrica del afluente, afectada durante años por intervenciones urbanísticas, ocupación del espacio público y contaminación.
La propuesta fue presentada por la Alcaldía de Valledupar a través de la Secretaría de Gobierno, en cumplimiento de las providencias emitidas por el Tribunal Administrativo del Cesar dentro de una Acción Popular que ordena la protección integral del río Guatapurí, principal fuente abastecedora del acueducto municipal y uno de los patrimonios ambientales más importantes del departamento.

Dicha medida fue socializada ante veedores ciudadanos, comerciantes de este sitio turístico y la comunidad general, quienes se dieron cita en el auditorio de la Universidad Popular del Cesar, sede Hurtado.
En ese lugar, la administración municipal a través del secretario de Gobierno, Félix Valera Ibáñez, aseguró que el cierre será temporal y que el propósito es garantizar la conservación del ecosistema, aún no existe una fecha definida para el inicio de la medida ni un plazo establecido para la reapertura del balneario. Esta situación ha generado incertidumbre entre comerciantes, vendedores y demás personas que dependen económicamente de la actividad turística del sector.
Uno de los principales interrogantes es qué ocurrirá con quienes diariamente comercializan alimentos, bebidas alcohólicas y no alcohólicas en el balneario. Hasta el momento, la Alcaldía no ha informado si habrá un plan de contingencia o de reubicación para estas familias mientras se ejecutan las obras de recuperación.
Félix Valera Ibáñez, explicó que el proyecto contempla la delimitación oficial de la ronda hídrica, la recuperación de la cobertura vegetal, jornadas de reforestación con especies nativas, limpieza del sector, obras para mitigar procesos de erosión y riesgo, así como la regulación de las actividades permitidas dentro del área protegida.
«Hoy estamos socializando esta propuesta porque queremos recuperar el río Guatapurí, proteger la vida, preservar el ambiente y garantizar que este patrimonio natural pueda ser disfrutado por las futuras generaciones», manifestó el funcionario.
LOS HALLAZGOS
Entre los hallazgos se evidenció la construcción de terrazas mediante rellenos sin control técnico, reducción del cauce, vertimientos de aguas residuales, contaminación y otras intervenciones que han deteriorado el equilibrio ambiental del afluente.
El diagnóstico también reveló la magnitud de la ocupación del balneario. Actualmente funcionan 162 carpas, 12 cubiertas metálicas, 67 estructuras en polisombra, cerca de 800 mesas y más de 4.000 sillas, además de la presencia permanente de más de 150 vendedores ambulantes que ocupan diariamente el espacio público.
A estas problemáticas se suman el parqueo desordenado de motocicletas y vehículos, la instalación de estructuras que invaden la ronda hídrica y la disposición inadecuada de residuos sólidos por parte de algunos visitantes, factores que han incrementado el impacto ambiental sobre este importante corredor ecológico y turístico.
PREOCUPACIÓN DE LOS COMERCIANTES
Luis Salazar es unos de los comerciantes del balneario dijo que su principal preocupación es cómo llevará el sustento a su hogar.
“No nos han dicho si en ese tiempo tendremos un auxilio o que sucederá, sí nos trajeron para acá a socializar ante los medios de comunicación, pero a nosotros no nos han explicado nada”.
