Cesar suma 443 MW renovables y amplía usos solares en industria, agro e investigación

El Cesar llegó a 443 megavatios (MW) de capacidad renovable instalada en 53 proyectos que ya entregan energía al sistema, con más de US$330 millones de inversión y más de 4.000 empleos generados durante su construcción, de acuerdo con SER Colombia. A esa cifra se suman nueve proyectos en desarrollo por 770 MW, con entrada en operación prevista entre 2027 y 2030. Si esos cronogramas se cumplen, la capacidad del departamento superaría los 1.200 MW.
Entre los proyectos de mayor capacidad están los parques solares, Latam Solar La Loma, de Enel, con 150 MW; La Mata, de Krelo Energy (antes Zelestra) con 80 MW, y El Paso, también de Enel, con 68 MW.
Esa escala empieza a producir un segundo efecto en el territorio. Alrededor de los proyectos solares toman forma nuevos usos productivos, desde plantas industriales que generan parte de su propia energía hasta cultivos sembrados entre los paneles y espacios de investigación aplicada. Unergy, que cuenta con 24 minigranjas solares operativas y 11 en construcción en el Cesar, concentra varios de esos casos.
“El potencial de la energía solar no se limita a la capacidad que instalamos, sino a las oportunidades que se desarrollan alrededor de ella. En el Cesar estamos conectando la generación con la industria, la agricultura y la innovación tecnológica, y demostrando que estos proyectos también pueden ser plataformas de aprendizaje y desarrollo productivo para las regiones”, afirma Eduardo Ospina, fundador y CEO de Unergy.
“El Cesar demuestra que las renovables ya son una realidad en las regiones. Hoy tenemos proyectos que ya están generando, otros en construcción y una nueva cartera en desarrollo”, señala Alexandra Hernández Saravia, presidente ejecutiva de SER Colombia.
INDUSTRIA, CAMPO Y LABORATORIO
En el frente industrial, la minigranja solar de Nestlé en Valledupar está destinada al autoconsumo de la planta y contempla una generación de 3.500 megavatios hora (MWh) al año, con una inversión superior a los $6.000 millones. La instalación utiliza seguidores solares que ajustan la orientación de los paneles según la posición del sol y que, de acuerdo con la información del proyecto, mejoran la eficiencia en 12 % frente a una estructura fija.
En el campo, la apuesta es la agrovoltaica, un modelo que combina la generación solar con el aprovechamiento agrícola del mismo terreno. En San Diego, Unergy desarrolla pilotos de melón y sandía en los que los agricultores usan sin costo el espacio entre los paneles y reciben riego por goteo y asistencia técnica gratuita. Cada ciclo puede generar seis empleos directos, se proyectan hasta cuatro ciclos al año y un rendimiento estimado de 19 toneladas de sandía por hectárea, según las proyecciones del proyecto. La sombra de los paneles también contribuye a reducir la evaporación del agua del suelo, de acuerdo con el proyecto. En El Copey, la compañía trabaja con la emprendedora Danna Fernández en un cultivo de sandía baby sin pesticidas dentro de una minigranja solar.
El tercer frente es la investigación. En La Paz, Unergy impulsa Solab, un laboratorio solar abierto ubicado en la sede de la Universidad Nacional y desarrollado junto con Solenium, Huawei, LONGi y Solaire, que acerca las tecnologías solares a estudiantes, empresas y comunidades. En el hub de minigranjas Jericó se comparan en condiciones reales distintas configuraciones de paneles, estructuras fijas y sistemas de seguimiento solar, con aprendizajes que orientan el diseño de nuevas instalaciones.
LO QUE FALTA PARA QUE LA NUEVA
CAPACIDAD LLEGUE AL SISTEMA
La entrada oportuna de los 770 MW en desarrollo dependerá también de factores externos a los proyectos. La disponibilidad de infraestructura de transmisión y conexión, la velocidad de los trámites y la articulación entre las empresas, el Gobierno nacional y las autoridades regionales marcarán el ritmo con el que esa capacidad se incorpore al sistema y se convierta en inversión y empleo para el departamento. “El reto es acelerar las condiciones que permitan que el departamento siga aportando a la seguridad energética y a la diversificación de la matriz del país”, concluye Hernández, de SER Colombia.
“El desarrollo solar regional requiere tanto capacidad instalada como condiciones para aprovecharla. La transmisión, la conexión, los trámites y la articulación entre empresas, Gobierno y autoridades son fundamentales para que los proyectos avancen y su aporte se traduzca en nuevas oportunidades para los territorios”, explica Silvia Montilla, Head of Growth de Unergy.
