18 de julio , 2024
Deportes

En la Copa América el estado de los terrenos de juego es un dolor de cabeza

Después de cuatro días de partidos y casi al cierre a primera jornada, la Copa América ha dejado golazos, récords y mucha emoción. Pero no todo han sido noticias alegres, ya que persiste la preocupación en las selecciones por el estado de los campos e incluso el temor a posibles lesiones.

“Sí, vimos lo que pasó en el debut (Argentina contra Canadá), que obviamente las condiciones de la cancha no eran las que todos esperábamos, sobre todo para que haya un fútbol fluido y un buen fútbol”, dijo este sábado el defensa uruguayo Ronald Araújo.

“Creo que la cancha es la clave para todo. No digo que sea una excusa pero es lo más importante. Si quieren ver un espectáculo, creo que la cancha tiene que estar en condiciones para eso”, añadió.

Entre la Copa América de 2024, el Mundial de Clubes ampliado de 2025 y el Mundial de 2026 junto a México y Canadá, Estados Unidos, enganchada a la ‘Messimanía’ desde que el genio de Rosario aterrizó en el Inter Miami en 2023, se juega muchísimo estos años si de verdad quiere convertirse por fin en un punto de referencia del fútbol.

Pero lamentablemente, el estado del terreno de juego ha sido un protagonista indeseado en este arranque de la competición.
No es una polémica nueva en EE.UU., donde se usa de forma habitual el césped artificial en los estadios de la NFL, los más grandes del país y a menudo reutilizados para las citas importantes de fútbol (el aquí llamado ‘soccer’).

Registro general del equipo titular de Argentina antes del partido inaugural de la 48 edición de la Copa América, en el estadio Mercedes Benz de Atlanta (Georgia, EE.UU.). Varios integrantes de la Albiceleste se quejaron por el mal estado de la grama de este recinto. EFE/Erik S. Lesser

Así, 15 de los 30 estadios de la NFL en la actualidad usan superficie sintética, pero tanto la Copa América como el Mundial exigen césped natural, lo que plantea un notable desafío logístico a veces no resuelto de la mejor manera.

“Con todo respeto, menos mal que ganamos, porque si no hubiese parecido que era una excusa. Hace siete meses que sabemos que tenemos que jugar acá y cambiaron el césped hace dos días”, lamentó el jueves el técnico argentino, Lionel Scaloni, tras medirse a Canadá en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta.

“El estadio es hermoso y con el césped sintético tiene que ser espectacular, pero no está apto para estos jugadores”, añadió.

El seleccionador de la Albiceleste encontró comprensión en las filas rivales puesto que Kamal Miller, defensa de Canadá, sostuvo que jugar ahí se sintió como “caminar sobre un escenario, como si estuviera hueco”.

Algo similar expresaron jugadores argentinos como Julián Álvarez (“el campo no estaba en las mejores condiciones”), Cristian Romero (“las condiciones de la cancha eran muy feas”) o Emiliano Martínez (“tenemos que mejorar ese aspecto o de lo contrario la Copa América siempre estará un nivel abajo de la Eurocopa”).

Ya el viernes, Ricardo Gareca, después de que Chile se enfrentara a Perú en el AT&T Stadium de Arlington, se unió a las voces críticas con la situación de los terrenos de juego.

“Según me dijeron los jugadores, la cancha estaba muy seca y con espacios reducidos. Nos tendremos que adaptar, pero no hay duda de que siempre hay un equipo que se adapta mejor que otro”, afirmó el seleccionador de Chile.

Vista general de jugadores de Chile y Perú, durante el segundo partido del grupo A de la Copa América, en el estadio AT&T de Arlington (Texas, EE.UU.). EFE/Kevin Jairaj

Pero el sábado, la Copa América por fin se dio un respiro sobre este tema: Fernando Batista (técnico de Venezuela) y Félix Sánchez (Ecuador) se mostraron satisfechos con el césped del Levi’s Stadium de Santa Clara y Gregg Berhalter (EE.UU.) dijo que el del AT&T Stadium estaba “mucho mejor” que cuando jugaron ahí la Liga de Naciones en marzo.

¿Temor a lesiones?

No se trata solo de que el espectáculo se pueda resentir sino que también puede haber miedo a que aumenten las lesiones en el torneo si los campos no están en óptimas condiciones.

El más claro en ese sentido fue Jorge Fossati, preparador de Perú, tras la lesión de Luis Advíncula en el duelo contra Chile.

“Tengo en cuenta que esta es una cancha de césped hoy, pero no es el césped normal que nace y crece sino que es un césped que traen de afuera”, indicó.

“Eso la puede hacer un poco más dura y a veces te puede afectar precisamente en esa parte. Yo no soy médico ni nada por el estilo, pero hace unos cuantos años que estoy en el fútbol y sé que las lesiones de tendón de Aquiles pueden venir por ese lado también”, agregó.

Más cauto se mostró Jaime Lozano. El seleccionador de México dijo el sábado que no creía que la lesión de Edson Álvarez tuviera que ver con la cancha y se mostró razonablemente satisfecho con el NRG Stadium de Houston.

“Creo que estaba bien para jugar, el césped no afectó. Sería bueno que se pusiera con más tiempo (el pasto natural), pero sentí una cancha en buen estado”, indicó. Con EFE

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