13 de julio , 2024
Variedades

Este barco de hace 3.300 años podría derribar las teorías sobre la navegación antigua

Arqueólogos israelíes encontraron los restos del naufragio más antiguo descubierto en aguas profundas de la región, en el mar Mediterráneo, a unos 90 kilómetros de la costa norte del país, anunció el 20 de junio la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI).

La nave, de más de 3.300 años, yace a una profundidad de 1,8 kilómetros. Allí mismo, hallaron bien conservado el cargamento del barco: cientos de piezas de arcilla. La AAI determinó que se trata de vasijas de almacenamiento cananeas, que datan de la Edad del Bronce.

El descubrimiento tuvo lugar mientras la compañía gasífera Energean, que opera los campos de gas Karish, Tanin y Katlan, en Israel, realizaba un estudio ambiental de rutina.
Israel Antiquities Authority

Lo que queda de la embarcación del siglo XIII o XIV a. C. sugiere que los marineros de la Edad del Bronce tardía podían navegar por los mares sin tener línea de visión de la costa, contrariamente a lo que se creía, indica la AAI.

«Se trata de un descubrimiento que cambiará la historia a nivel mundial: este hallazgo nos revela como nunca antes las habilidades de navegación de los antiguos marinos, capaces de atravesar el Mediterráneo sin línea de visión hacia ninguna costa […]. Para navegar, probablemente utilizaran los cuerpos celestes, observando y calculando los ángulos de las posiciones del sol y las estrellas», comentó Jacob Sharvit, el responsable de la División Marina de la AAI.

Israel Antiquities Authority

«Solo se conocen otros dos naufragios con carga de la Edad del Bronce tardía en el mar Mediterráneo […], ambos encontrados frente a la costa turca. Sin embargo, los dos fueron hallados relativamente cerca de la costa», señaló Sharvit.

De acuerdo con la investigación, únicamente es posible ver una parte de las ánforas, pues, al parecer, están apiladas en varias capas. El resto, junto con los fragmentos del barco, cuya eslora podía alcanzar de 12 a 14 metros, quedó enterrado bajo el fango.

De momento, han estudiado dos recipientes: contenedores típicos de aquel momento, que podían transportar aceite, vino y fruta.

«El hallazgo de esta cantidad de ánforas a bordo de un solo barco es testimonio de los importantes lazos comerciales [que existían] entre el país de origen y las antiguas tierras del Oriente Próximo, en la costa mediterránea», concluyó Sharvit. Con RT

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