Morat estremeció Medellín junto a un Juanes alegre que hace delirar su casa


Juanes y la banda colombiana Morat dieron un estremecedor concierto en Medellín con mucha honestidad, puntos interpretativos muy altos y sorpresas musicales que hicieron delirar al público en un nutrido recorrido por sus exitosas carreras.

«Besos en guerra», el tema elegido para abrir el show del sábado, rompió el hielo. Fue una potente descarga que dejó electrizado al estadio Atanasio Girardot cuando las tribunas se iluminaron con la bandera colombiana y en el escenario se dio el encuentro de dos generaciones en una conexión que se prolongó con «506», en la que Juanes lució como un Morat más.

Morat conquista Medellín

Después de interpretar sus dos colaboraciones, entre tiras de papel y fuegos artificiales, llegó el momento para el cuarteto, que dejó la piel en el escenario. Y salieron chispas. Martín Vargas, de Morat, fue el responsable de encenderlas al poner a retumbar su batería al ritmo de «A dónde vamos», «Segundos Platos», «Aprender a quererte», «Primeras Veces», «Mi Suerte» y «Mi nuevo vicio».

Con Juanes se dio el primer sismo en la apertura para después eclipsar con un capítulo sublime con la aparición de Andrés Cepeda y la interpretación de fragmentos, casi a capela, de «Mi pesadilla», «Si la ves» y «Mi generación».

«Este es un momento que para nosotros se va a quedar inmortalizado», confesó Juan Pablo Isaza a los 40.000 asistentes, que saltaron de sus sillas cuando subió al escenario el cantante urbano Feid para elevar la presentación con «Salir con vida», otra colaboración incluida en el álbum «Si ayer fuera hoy».

Con «Las cometas siempre vuelan en agosto» vino el homenaje para Colombia y las personas que luchan a diario por hacer un país mejor. La letra removió las entrañas de los asistentes y la proyección de un video en las gigantescas pantallas, con momentos dolorosos del conflicto y las movilizaciones sociales, hizo aún más contundente el mensaje.

En el cierre de su presentación en el «Juanes y Morat para todos», la banda de pop cantó «No se va», «Cuando nadie ve», «Amor con hielo», «París», Llamada Perdida» y «Cómo te atreves» para terminar ovacionados antes de darle paso al «niño gigante» de Medellín, que este año llegó al medio siglo de edad y le cumplió a su ciudad al hacer «el mejor concierto de toda mi historia».

Juanes, cara a cara con los suyos

«A Dios le pido» marcó el despegue de una presentación que transitó por sus grandes éxitos y dio una probada de su próximo álbum con «Amores Prohibidos».

La temperatura siguió subiendo con «Mala Gente», «Nada valgo sin tu amor», «Fotografía» y «Volverte a ver» para entrar en las versiones acústicas de «Para tu amor» y «Es por ti», que dedicó a sus hijos antes de mezclarse con sus fanáticos en el momento más íntimo de su show, basado en su gira «Origen Tour».

«Medellín es mi principio y mi final», dijo Juanes, quien agregó que «hay videos y redes sociales, pero no hay nada mejor que estar acá cara a cara con ustedes».

El giro lo dio con «La Bilirrubina», de Juan Luis Guerra, para mostrar al Juanes más rumbero y poner a bailar al público, que también disfrutó el momento con «Gotas de agua dulce», «La Paga», «Yerbatero» y «Rebelión», de Joe Arroyo, en un segmento que ensalzó una presentación de duró más de hora y media.

«La Tierra», el himno que compuso en su juventud, trajo de regreso al escenario a Morat para exaltar de nuevo a Colombia con otra interpretación conjunta y delirante, que luego le dio entrada a «Solo», otro éxito con su banda Ekhymosis.

Luego siguió «Me Enamora» para rematar la noche con un Juanes en éxtasis aferrado a su guitarra eléctrica en un cover de «Enter Sandman», de Metallica, y así dar cierre en un punto muy alto a su reencuentro con Medellín después de cuatro años con «La camisa negra» y «La Luz».

EFE

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