Robo de ganado, el dolor de cabeza en La Paz y San Diego

El abigeato es una problemática que se hace constante en zonas del Caribe Colombiano. Son mafias organizadas que se desplazan por los distintos departamentos del país, incluyendo el Cesar, donde este flagelo se ha convertido en el dolor de cabeza para los pequeños productores que lanzan un S.O.S a las autoridades, ya que las pérdidas económicas son incalculables.

Entre los afectados hay ganaderos que han sido víctimas hasta en doce oportunidades en menos de dos años. Lo grave de la situación es que pelan las reses, se llevan las carnes para su comercialización sin ningún tipo de control.

En el Cesar los municipios más afectados con este problema son La Paz y San Diego, además de Valledupar, Bosconia y El Copey, que aunque con menos frecuencia igual están acabando con el trabajo de los productores.

En este sentido, se viene implementado un plan de choque a través de la estrategia ‘Red de cooperantes’, donde participan autoridades del Cesar, ganaderos, alcaldías y Gobernación del Cesar, que buscan frenar estos hechos delictivos.

En esta región se estarían sacrificando cerca de cinco reses diarias de manera ilegal, dejando pérdidas en productores que superan los 2.500 millones de pesos.

El caso más reciente se conoció la semana pasada en la finca El Manantial, ubicada en la vereda El Riesito, jurisdicción de La Paz, propiedad de Roger Pérez, a quien le sacrificaron una res en estado de preñez, avaluada en más de siete millones de pesos

Los ganaderos de este municipio no aguantan más con el hurto de semovientes, puesto que se ha vuelto en una forma fácil de adquirir dinero, de parte del crimen organizado.

Otro de los casos sonados, fue el reportado por la ganadera Gladys Morón de Morón, propietaria de la finca ‘La Primavera’, ubicada en la zona rural de La Paz, donde los cuatreros amarraron a los trabajadores y delante de ellos sacrificaron tres reses.

LAS INVESTIGACIONES NO AVANZAN

“La policía viene a nuestras fincas a verificar la situación. Pero faltan investigaciones, avanzar en las detenciones e implementar más herramientas para castigar a quienes cometen este flagelo. Las leyes son muy blandas en el proceso de judicialización”, manifestó Morón.

Recordó que seis hombres llegaron a la finca en un vehículo y de manera abrupta intimidaron con armas de fuego a los empleados. Delante de ellos, sacrificaron a los animales e incluso, acabaron con todas las provisiones del lugar y robaron el dinero a los trabajadores.

La familia denunció que sufre el robo continuado desde hace más de una década, ya que en meses anteriores bandas delictivas de ganado saquearon otra de sus fincas “Villa Margoth”, en Valledupar.

“En los últimos diez años, nos han robado 300 animales. Todos fueron sacrificados en nuestros predios, dejan los huesos y se llevan la pulpa. Esta situación está acabando con nuestra economía”, dijo.

SAN DIEGO AFECTADO

Otro de los municipios que no escapa de este problema es San Diego, donde el gremio de ganaderos está al borde del desespero por los frecuentes casos de robo de ganado.

Juan Felipe Cruz, hijo de Orlando Cruz, propietario de la Finca La Estancia, denunció que el robo de ganado es constante y ya no saben que hacer ante tanta arremetida de la delincuencia. “En las últimas horas fuimos nuevamente víctimas de los cuatreros, hecho que se suma el robo de un toro hace quince días y hace treinta días robaron tres toros y diez chivos, en otra finca en Los Brasiles, también en San Diego. Ya no podemos más”.

En tal sentido, pidió la intervención de la Policía, Ejército, alcaldes y la misma Gobernación del Cesar, a través de planes más efectivos para desarticular las bandas organizadas que arremeten contra los ganaderos cesarenses.

Los afectados argumentan que ellos pagan impuestos de sus fincas al Municipio, pero nunca las autoridades se pronuncian para evitar el abigeato. Esta modalidad está sin control en el departamento del Cesar.

SIN CONTROL

Ante este panorama, Hernán Araujo Castro, Gerente del Fondo Ganadero del Cesar, manifiesta que otra de las preocupaciones es el destino de las carnes que son sacrificadas de manera ilegal y que ponen en riesgo la salud de la comunidad.

Afirma que falta agilidad operativa de la secretaria de Salud e Invima para el control de la procedencia y distribución de este producto en los expendios de la región. “En el Cesar las plantas autorizadas de sacrificio están Valledupar, Aguachica y Agustín Codazzi. Existe un excedente de 130 animales que se estarían consumiendo de manera clandestina, que no se sabe la procedencia”, resaltó el funcionario.

HABLAN LAS AUTORIDADES

Martín Zuleta Mieles, alcalde del municipio de La Paz, con respecto al problema del abigeato en su jurisdicción, afirmó que es un tema preocupante, para lo cual ha solicitado la intervención de la Fuerza Pública y otras autoridades.

Asegura que los pequeños ganaderos son los afectados por el abigeato, poniendo en riesgo la economía de muchas familias.

Tanto los ganaderos como la comunidad en general esperan que la Fuerza Pública y el gobierno departamental intervengan para frenar estos casos reiterativos de robo de ganado.

El secretario de gobierno departamental, Eduardo Esquivel, afirmó que la Gobernación ha venido haciendo esfuerzos junto con las entidades competentes para contrarrestar este flagelo.

La implementación de la red de cooperantes es una de las estrategias activas en el departamento. Se logró mediante la realización de mesas de trabajo con altos mandos de la Policía, el Ejército, ganaderos, funcionarios de la alcaldía y la secretaría de Gobierno del Cesar, en respuesta a la solicitud que han hecho los productores agropecuarios, garantizando su tranquilidad y seguridad, a fin de que continúen con su actividad económica, generando empleo e impulsando la reactivación del campo en el departamento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *