martes, junio 18, 2024
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Valledupar clamó de rodillas por Colombia

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”. 2 Crónicas 7:14.

Este versículo de la Biblia fue el reflejo de lo que se vivió en la Plaza Alfonso López de Valledupar, donde más de 25 pastores y creyentes se unieron en oración, durante una jornada denominada ‘Valledupar Clama por Colombia’.

De rodillas, con las manos y sus miradas hacia el cielo, se mostró el pueblo vallenato que de corazón pidió a Dios interceda para vencer la pandemia que tantas muertes ha dejado, además de superar la difícil situación social que atraviesa el país, a causas de las acciones por el Paro Nacional.

Entre cantos, aplausos y hasta ondeando la bandera nacional, la fuerza divina se apoderó del lugar en medio de una tarde fresca, y un cielo despejado que parecía recibir cada súplica, cada petición de las personas que acudieron a humillarse ante Dios como única arma que permitirá superar las adversidades que se están viviendo.


“La misericordia de Dios se mueve entre cada uno de nosotros, es hora de demostrarle al creador cuánto amor sentimos por él. Hay que actuar sin distingo de iglesias, de organizaciones y que las distancias no sean el impedimento para hacer llegar el mensaje”, fue la afirmación de Gladys Guerra, miembro de la iglesia Manantial de Vida Eterna.

Danzando los cánticos que desde el escenario se escuchaban, esta mujer demostraba que la fuerza de Dios tocaba su corazón. Las lágrimas bajaban sobre sus mejillas, mientras se escuchaba decir Dios te amo, tu eres la salvación y levantaban sus brazos hacia el cielo en señal de su grandeza.

Así como la señora Gladys, el lugar estaba colmado de jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, quienes vistiendo camisetas blancas o de Colombia, se unieron en una sola voz para implorar por la misericordia del Señor y no permita que esta pandemia siga cobrando vidas en el municipio.

Fue una jornada de los pastores y ministros evangélicos de diferentes iglesias de Valledupar, quienes además oraron por las autoridades gubernamentales, y por quienes se encuentran en dificultades por la enfermedad, en sus casas y en UCI sufriendo las consecuencias de haber adquirido el virus.

EL ÚNICO QUE PUEDE TRANSFORMAR

César Llanos, presidente de la Asociación de Ministros Evangélicos de Valledupar, Asomeva, reiteró que no fue un evento cerrado dedicado a los 120 pastores que conforman la asociación, fue a todo el pueblo cristiano de Valledupar. “La idea no es mostrar un nombre o un ministerio, sino que todos puedan unirse como iglesia de Cristo y clamar a Dios que es el único que puede calmar la situación que se está viviendo a causa del Covid-19”.


La idea nació en oración, de tantas peticiones que desde el corazón de todas las personas han salido a flote durante este duro momento que vive el país y el mundo. La situación de Colombia amerita estar conectado con Dios, los pastores deben orar con un mismo fin, que no se lleve un distintivo de iglesia ni de asociación, que no se muestren logotipos, es una comunicación directa con el Creador.

“La Biblia dice que debemos buscar a Dios mientras pueda ser hallado, pero también nos dice que como pueblo tenemos que humillarnos y eso es lo que estamos haciendo, cuando el templo se estableció también lo hizo en esa premisa para el pueblo de Dios, cuando las cosas suceden mal, humíllese delante de él y eso es lo que estamos demostrando”, dijo el pastor Llanos al momento de hacer su prédica.

La idea que esta iniciativa se multiplique, que se lleve esta oración a cada uno de los barrios donde haya una iglesia, en las calles, que sean como unas colmenitas de abejas zumbando por todos lados, trayendo la presencia de Dios, es lo único que puede hacer transformar este país, ese despertar no solo está en Valledupar, está en todos los rincones del país, donde hombres y mujeres de Dios han entendido que tienen que romper una cantidad de barreras para verdaderamente ser el pueblo del Señor que necesita buscar su presencia.

“La Biblia nos enseña, que toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesús es el Señor. Cuando Colombia reconozca el señorío de Cristo, la paz de Dios vendrá sobre nuestras vidas, la vamos a conseguir clamando con esperanzas”, exclamó el pastor Dorly Castro.

Reiteró que la mejor arma que tiene la humanidad es la oración, se establece el reino de los cielos aquí en la tierra y la voluntad de Dios, así como se hace en el cielo, se hace en la tierra.

Se ha convocado a Valledupar para clamar por Colombia, por toda la situación que está atravesando sobre esta pandemia que ha cobrado muchas vidas, además del problema político social que está atravesando. “Elevamos este clamor para tocar el corazón de Dios y tenga misericordia de los colombianos”.

LA LUZ DE LA REAPERTURA


Durante la jornada también se agradecieron a Dios haber permitido la reapertura económica en el país, volver a la cotidianidad. Ha sido más de año de trabajo virtual, producto de los confinamientos.

Gracias a Dios el último decreto expedido por el Gobierno nacional, permite un aforo mayor, las iglesias pueden salir a hacer el clamor y congregarse. Es un movimiento de oración poderoso que está transformando esta Nación.

En las iglesias se está cumpliendo con la capacidad requerida de acuerdo a su tamaño, hoy se iniciarán en muchas iglesias de la ciudad las reuniones dominicales y entre semanas, “vamos a clamarle a Dios desde nuestros templos, guardando todos los protocolos de bioseguridad.

DIOS ES PODEROSO

“La iglesia no es diferente, lo hacemos diferente”, fueron la palabras de José Vicente Yépez, uno de los asistentes y miembro de la iglesia Ebenezer, quien agregó que la humanidad debe entender que es el mejor momento de buscar ayuda espiritual, se necesita el amor de Dios en medio de todo que se está padeciendo.

Es hora de reunir a las iglesias, y a través de la oración, pedir por los enfermos, por quienes aún enfrentan adversidades y para que la calma y el orden vuelva a todo el territorio nacional; por el cese de la violencia e intolerancia.

Luz María Royero, afirmó ser instrumento del Señor para la transformación. Es vivir con fe y esperanza de que todo pasará, confiar en la misericordia de Dios rondará los corazones de todos para alcanzar un mejor país.

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