Piden al Congreso crear reglas para sancionar a funcionarios elegidos por voto popular

La Corte Constitucional volvió a pedir al Congreso de la República que tramite con prioridad un estatuto especial para los servidores públicos elegidos por voto popular, con reglas propias sobre faltas, procedimientos y sanciones disciplinarias.
El llamado quedó contenido en la Sentencia T-246 de 2026, en la que el alto tribunal sostuvo que una regulación específica es necesaria para garantizar la protección de los derechos políticos y electorales de quienes llegan a cargos públicos mediante elección ciudadana.
De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, la Corte considera que el Congreso debe establecer un marco claro para alcaldes, gobernadores, concejales y congresistas, teniendo en cuenta tanto la Constitución como los estándares internacionales, especialmente los derivados de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
El pronunciamiento busca además reducir la incertidumbre jurídica que se ha generado por las diferencias de interpretación entre la Procuraduría General de la Nación y el Consejo de Estado sobre el alcance de las sanciones disciplinarias contra funcionarios elegidos democráticamente.
El pronunciamiento busca además reducir la incertidumbre jurídica que se ha generado por las diferencias de interpretación entre la Procuraduría General de la Nación y el Consejo de Estado sobre el alcance de las sanciones disciplinarias contra funcionarios elegidos democráticamente – crédito Cristian Bayona/Colprensa
Corte insiste en reserva judicial para sanciones que afecten derechos políticos
En la misma decisión, la Corte recordó que todas las autoridades están obligadas a aplicar las reglas fijadas en la Sentencia C-030 de 2023 sobre la intervención judicial en este tipo de sanciones.
El alto tribunal también pidió a los jueces adoptar medidas que garanticen un acceso oportuno a la justicia cuando se controviertan decisiones disciplinarias impuestas por la Procuraduría.
La controversia analizada se originó después de que la Sección Segunda del Consejo de Estado dejara sin efectos sanciones de destitución, suspensión e inhabilidad que habían sido impuestas a diez servidores públicos elegidos por voto popular.
El Consejo de Estado había considerado que la Procuraduría, por tratarse de una autoridad administrativa y no de un juez penal, no podía imponer restricciones sobre los derechos políticos de funcionarios elegidos democráticamente.
Para sustentar esa posición, aplicó el estándar fijado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Petro Urrego contra Colombia.
La Procuraduría respondió mediante una acción de tutela en la que alegó una vulneración de su derecho al debido proceso y sostuvo que las sanciones habían sido adoptadas conforme a las normas y precedentes constitucionales vigentes para ese momento.
Corte cuestionó aplicación retroactiva de estándares internacionales
Al revisar el caso, la Corte Constitucional concluyó que el Consejo de Estado incurrió en una violación directa de la Constitución y del precedente constitucional al aplicar de forma retroactiva criterios internacionales para cuestionar actuaciones administrativas expedidas bajo un marco jurídico diferente.
Según la Corte, la seguridad jurídica exige que los actos administrativos sean evaluados conforme a las normas y precedentes que estaban vigentes cuando fueron adoptados.
La decisión comprende sanciones impuestas a diez exfuncionarios, entre ellos el fallecido exalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández, la exconcejal de Bogotá Sandra Jaramillo, un exrepresentante a la Cámara y varios exalcaldes municipales.
El alto tribunal ratificó las decisiones de reemplazo adoptadas por el Consejo de Estado que mantuvieron la validez de las sanciones.
La discusión de fondo, sin embargo, sigue abierta en el plano legislativo.
La Corte considera que el país necesita un régimen disciplinario especial que defina con precisión cómo deben investigarse y sancionarse las conductas de quienes ocupan cargos obtenidos mediante elección popular.
La intención es evitar choques entre autoridades, garantizar el debido proceso y proteger al mismo tiempo los derechos políticos derivados del voto ciudadano.
Por ahora, el Congreso tendrá la responsabilidad de decidir si acoge el llamado de la Corte y avanza en la creación de ese estatuto especial. Con Infobae
