La ONU asigna 5 millones de dólares y moviliza otras ayudas a Colombia tras el terremoto

La Organización de Naciones Unidas está reorientando recursos, movilizando suministros y enviando personal a las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el oeste de Colombia, después de que las autoridades solicitaran al sistema de la ONU complementar la respuesta nacional.
El responsable de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, OCHA, Tom Fletcher, informó que ha asignado cinco millones de dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia de las Naciones Unidas para apoyar la respuesta a Colombia.
Las prioridades son: alojamiento, salud, seguridad alimentaria y protección, mientras continúa la evaluación de las necesidades, especialmente en comunidades rurales y remotas.
Según la última actualización de OCHA, el terremoto del 10 de agosto estuvo seguido por 29 réplicas superiores a una magnitud de 2 y sus efectos se extendieron principalmente por el centro y el oeste del país.
Los departamentos que concentran los mayores impactos son Risaralda, Valle del Cauca, Chocó y Caldas, aunque también se han registrado afectaciones en Antioquia, Quindío, Cundinamarca, Huila, Tolima, Cauca, Putumayo, Norte de Santander y Bolívar.
En Chocó, una de las zonas más afectadas, se necesita maquinaria para retirar escombros y reforzar las operaciones de búsqueda y rescate. También se requieren alojamientos temporales, agua potable, alimentos, equipos médicos y apoyo psicológico. Las autoridades han identificado además la necesidad de rehabilitar los sistemas de acueducto en al menos cinco municipios.
En Valle del Cauca, donde se concentran 118 de las 224 personas fallecidas registradas, las necesidades incluyen atención hospitalaria y psicosocial. El Hospital Universitario del Valle del Cauca, en Cali, sufrió graves afectaciones y tuvo que ser evacuado parcialmente. También se ha pedido priorizar la respuesta en Buenaventura.
La respuesta humanitaria ya está en marcha. Equipos especializados de búsqueda y rescate procedentes de Bogotá, Medellín, Pereira y Envigado permanecen desplegados en los departamentos más afectados. En Manizales funcionan tres albergues temporales con capacidad para 250 personas, mientras que en Pereira se han habilitado seis puntos de alojamiento. En Armenia, las autoridades realizaron un alistamiento preventivo de los hospitales de mayor complejidad.
OCHA advierte, sin embargo, que todavía existen vacíos importantes de información. No se conocen con precisión el número de personas damnificadas, todos los lugares donde se han habilitado albergues ni las necesidades concretas de cada municipio. Los datos continúan actualizándose a medida que avanzan las evaluaciones de daños y necesidades.
En un comunicado, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) subrayó la importancia de que los menores tengan acceso a espacios seguros y al aprendizaje, así como de que se restablezcan los servicios esenciales.
La agencia está proporcionando suministros de agua, saneamiento e higiene para 25.000 personas en Chocó y Buenaventura, incluidos kits familiares de higiene, de atención materna, higiene menstrual y tanques de almacenamiento de agua. Asimismo, trabaja en coordinación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para fortalecer las medidas de prevención y respuesta de protección de los niños y niñas afectados por el terremoto.
«Con más de dos décadas de presencia en Chocó, presencia continua en Buenaventura y más de 76 años en el país, UNICEF está coordinando su respuesta con las autoridades nacionales y locales y con los socios de las Naciones Unidas, y está preparada para ampliar su apoyo a fin de garantizar que los niños, niñas y sus familias tengan acceso a asistencia vital y protección», subrayó el organismo.
Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) subrayó que el terremoto tuvo lugar en una zona del país donde la inseguridad alimentaria es mayor, por lo que es probable que la catástrofe agrave el hambre.
En concreto, en el Chocó, el 31% de la población se enfrenta a la inseguridad alimentaria, mientras que en el Valle del Cauca la cifra se sitúa en el 29%. En total, siete millones de personas en las regiones más vulnerables de Colombia ya sufrían una crisis de inseguridad alimentaria moderada o grave, lo que deja a muchos hogares con una capacidad limitada para hacer frente a la situación en curso.
Sin embargo, la directora adjunta de la agencia en el país, Giulia Baldi, reconoce que la presencia establecida del PMA sobre el terreno proporciona una sólida plataforma para ampliar rápidamente el apoyo.
Así, en el país ya hay unas 4.500 toneladas métricas de alimentos cerca de las zonas afectadas, lo que puede permitir una respuesta rápida. Además, podrían movilizar suministros adicionales a través de las redes de abastecimiento regionales y mundiales del PMA.
Pese a ello, advierten que aunque los principales núcleos urbanos, como Cali, Pereira y Manizales siguen siendo accesibles, llegar a las comunidades remotas será mucho más complicado debido a los daños en las infraestructuras y a las limitadas conexiones de transporte.
Actualmente, la agencia está recibiendo donaciones a través de su página web. (Información Naciones Unidas).
