Entre lágrimas, Valledupar despidió a Harold Santana y Giovanny Lobo

El dolor y los recuerdos marcaron la despedida de Harold Santana y Giovanny Lobo, los dos músicos que perdieron la vida en el accidente de tránsito ocurrido la madrugada del lunes 26 de octubre, cuando el bus de la agrupación de Kbeto Zuleta cayó al río Ariguaní, en límites entre los departamentos del Cesar y Magdalena.
La Biblioteca Departamental Rafael Carrillo Lúquez, en Valledupar, fue el escenario del sentido homenaje en el que familiares, amigos, colegas y personalidades del ámbito musical se congregaron para recordar el legado de los artistas. Al acto también asistió el alcalde de la ciudad, Ernesto Orozco Durán.
Harold Santana, de 46 años, dejó una trayectoria caracterizada por su versatilidad musical. Se desempeñaba como guitarrista, acordeonero, bajista, compositor y arreglista, y era hijo mayor del reconocido compositor Henry Santana. A lo largo de su carrera acompañó a intérpretes del vallenato y de la música cristiana, entre ellos Gustavo Jiménez, José David Rangel y Ovidio Aguilar. También hizo parte durante varios años de la agrupación del acordeonero Dagoberto ‘El Negrito’ Osorio.
Su padre recordó que desde pequeño mostró una profunda inclinación por la música y se formó profesionalmente en varios instrumentos. Su llegada a la agrupación de Kbeto Zuleta había ocurrido apenas dos semanas antes del accidente, cuando ingresó para reemplazar a un músico que se encontraba lesionado.
Giovanny Lobo, por su parte, se ganó un lugar en el vallenato como segunda voz de la agrupación de Kbeto Zuleta, con la que trabajaba desde hacía varios años. Su experiencia artística también estuvo ligada a la música cristiana, género en el que participó con la agrupación 70 Veces 7 y acompañó al cantante José Jorge Oñate.
Tras los homenajes en Valledupar, el cuerpo de Giovanny fue trasladado a Agustín Codazzi, su tierra, donde sus familiares, amigos y allegados le dieron el último adiós en medio de la tristeza.
