Comunidad de Siete de Agosto denuncia hurto de baterías de antena de comunicaciones

La comunidad de la vereda Siete de Agosto, del municipio de Agustín Codazzi, denunció el hurto de las baterías que hacen parte del sistema de energía de una antena de comunicaciones que presta servicio a esta población y a sectores cercanos. De acuerdo con un comunicado emitido por la JAC, el primer hecho ocurrió el pasado 4 de agosto, cuando fueron sustraídas nueve de las once baterías que conforman el sistema de energía de la antena.
La situación volvió a presentarse el 18 de agosto, cuando dos personas regresaron al lugar y retiraron las dos baterías que permanecían en la infraestructura. Según la Junta, estas personas no contaban con autorización de la empresa operadora de telecomunicaciones para intervenir o retirar los elementos.
Ante lo ocurrido, miembros de la comunidad reaccionaron al advertir el desplazamiento de un vehículo relacionado con los hechos. Según el comunicado, los habitantes intentaron detenerlo y bloquearon la vía, pero sus ocupantes continuaron la marcha hasta ser interceptados más adelante.
La comunidad señala que las dos personas fueron encontradas con las baterías que habían sido retiradas y que la situación fue reportada de inmediato al Batallón de Alta Montaña N° 7 del Ejército Nacional, que tiene presencia en esta zona de la Serranía del Perijá.
La Junta de Acción Comunal destacó la reacción de los militares, quienes acudieron al llamado de la comunidad y asumieron el procedimiento correspondiente. En el comunicado, la organización comunal agradeció especialmente al coronel Linares y al sargento Garzón por su presencia y actuación durante el momento de tensión.
La Junta también resaltó el respaldo de habitantes de la vereda Siete de Agosto y de la comunidad de Las Vegas, quienes, según el documento, se unieron para atender la situación y evitar que esta terminara en un desenlace más grave.
Sin embargo, los hechos también estuvieron acompañados por actos de violencia. La JAC rechazó la quema de una motocicleta y de un vehículo ocurrida durante los acontecimientos y aclaró que estos actos habrían sido cometidos por personas no identificadas que llegaron desde diferentes sectores.
La organización comunal fue enfática en señalar que estas acciones no representan a los habitantes de Siete de Agosto, Las Vegas ni al resguardo indígena que hizo presencia durante los hechos. Por el contrario, rechazó cualquier forma de violencia y pidió que no se tome la justicia por mano propia.
Además del rechazo a estos actos, la comunidad hizo un llamado a las autoridades y a la empresa encargada de la infraestructura de comunicaciones para que se adopten medidas de protección y vigilancia que permitan evitar nuevos hurtos.
La preocupación de los habitantes radica en que el robo de las baterías afecta directamente el funcionamiento de la antena y, por consiguiente, la conectividad de una zona rural de la Serranía del Perijá, donde la comunicación resulta fundamental para la seguridad y el bienestar de las comunidades.
La Junta de Acción Comunal manifestó finalmente su disposición de entregar a las autoridades la información que tenga en su poder y colaborar con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
