Álvaro Leyva denuncia «operación de sabotaje» de Petro al gobierno de entrante

Una supuesta ‘operación de sabotaje’ de Gustavo Petro y sus ministros para provocar caos y entorpecer el inicio del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, denunció el excanciller Álvaro Leyva Durán. Concretamente señaló que en los ministerios se están identificando funcionarios claves de libre remoción, a quienes les están pidiendo la renuncia para aceptárselas de inmediato. Esto para que, cuando lleguen los nuevos ministros, no haya nadie que pueda entregar la información necesaria para el normal funcionamiento del Estado.
«El gobierno saliente quiere que los computadores estén bloqueados, las oficinas cerradas y los documentos destruidos. No solo pretende desaparecer la evidencia de su asalto al erario público por puro pavor al «bloque de búsqueda anticorrupción» que ya se anunció, sino también que reine el caos», precisó Leyva Durán en una nota que escribió en su cuenta en X.
Explicó que lo anterior configura el llamado «détournement de pouvoir» o «desviación de poder», doctrina jurídica consolidada desde finales del siglo XIX, cuando el Consejo de Estado francés comenzó a perfilarla hasta que se afianzó como una causa autónoma de ilegalidad de los actos administrativos. Conecta con otro concepto también francés llamado eI «état des affaires», que supone que durante una transición como la que vivimos, el gobierno saliente debe entregar los asuntos de la administración en su estado normal y abstenerse de hacer cambios para trampear a su sucesor.
«Así deberían ser las cosas, pero Petro es alérgico a la legalidad», subraya el excanciller.
Afirma que en Colombia el Consejo de Estado ha explicado que la desviación de poder se da cuando la autoridad que expide un acto es competente y guarda las formalidades, pero busca un fin distinto del señalado en la ley. «Es decir, que hay ilegalidad cuando se hace precisamente lo que están haciendo quienes están ejecutando la «Operación de sabotaje» de Petro. Esos que más temprano que tarde tendrán que pagar por tanto daño», subraya.
Y agrega: «Ahí está Petro con las manos en la masa. Ojalá los funcionarios aguanten sus renuncias unos días hasta que se vaya. Difícil pero no imposible. El Presidente De La Espriella tiene la legitimidad plena de las urnas y es quien debe decidir quién se queda, quién se va y quién llega».
Finalmente Leyva Durán afirma que «el país no puede padecer un Petro con síndrome de abstinencia por el poder cuya obsesión es trinar su despecho al amanecer y posar disfrazado para las fotos. En su desespero ya sabe que su futuro es la ignominia. Está acabado y dispuesto a destruirlo todo a las patadas, consciente de que ya la historia 10 puso en el pedestal de la indignidad y el deshonor». Con RSF
