Policías liberados por el ELN se reencuentran con sus familias en Arauca

Este martes, el subintendente Franque Esley Hoyos Murcia y el patrullero Yordyn Fabián Pérez Mendoza, ambos investigadores de la Dijín, se reencontraron finalmente con sus familias en el departamento de Arauca tras recuperar su libertad. La entrega de los uniformados se dio gracias a la intermediación de comisiones humanitarias integradas por la Iglesia Católica y otros garantes, poniendo fin a un prolongado cautiverio en manos del ELN, grupo armado que los mantenía retenidos en contra de su voluntad.
Los uniformados habían sido privados de la libertad desde julio del año pasado, cuando presuntos miembros del Frente de Guerra Oriental los interceptaron mientras se movilizaban por una zona rural del municipio de Tame. Durante casi doce meses, los agentes de la Policía Nacional atravesaron un complejo panorama en el cual, según advirtieron las autoridades en su momento, fueron sometidos a un supuesto «juicio revolucionario» por parte de sus captores, una acción calificada como ilegal dado que estas organizaciones carecen de cualquier tipo de autoridad o competencia judicial.
Antes del emotivo encuentro con sus seres queridos, los dos policías fueron trasladados para ser sometidos a rigurosas valoraciones médicas por parte de profesionales de la salud, con el fin de garantizar su estabilidad física y psicológica. El general William Rincón, director de la Policía Nacional, confirmó el regreso de los agentes asegurando que fueron recibidos con profundo respeto, cariño y admiración, y destacó que retornan a la libertad con su vocación de servicio y honor intactos, a pesar de la difícil prueba que enfrentaron.
A pesar de la noticia positiva para estas dos familias, la cúpula policial fue enfática en señalar que la institución no celebrará ni agradecerá al grupo armado por esta acción. Las autoridades recordaron que el secuestro constituye una grave violación a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario (DIH), y recalcaron que bajo ninguna circunstancia política, militar o de conflicto se puede justificar el acto de arrebatarle la libertad a un ciudadano o a un miembro de la fuerza pública.
En este mismo sentido, la Policía Nacional aprovechó la visibilidad del hecho para exigir de manera categórica la liberación inmediata de todos los demás secuestrados que aún permanecen bajo el poder de diversas estructuras criminales. La institución hizo un llamado especial por la vida y el pronto regreso del patrullero Harold Ricardo Martínez, del auxiliar de policía José Oneidi Larrahondo Salinas y de los funcionarios del CTI que siguen en cautiverio, reiterando el mensaje central de que todas las personas deben regresar sanas y salvas a sus hogares. Con RSF
