Adiós a Ovidio Granados, el maestro que mantuvo viva el alma del acordeón


El folclor vallenato está de luto. A los 84 años falleció en Valledupar Ovidio Enrique «Villo» Granados Melo, reconocido acordeonero, compositor, arreglista y uno de los más importantes reparadores de acordeones de Colombia.
Nacido en Mariangola, corregimiento de Valledupar, Granados dedicó su vida a la música vallenata. Participó en varias ediciones del Festival de la Leyenda Vallenata, donde obtuvo tres veces el segundo lugar en la competencia de acordeoneros, y se convirtió en una figura respetada dentro del género por su talento y profundo conocimiento del acordeón.
Además de su trayectoria musical, fue considerado un verdadero guardián del instrumento. Desde su taller en el barrio Los Caciques, devolvió la vida a cientos de acordeones que pasaron por sus manos, convirtiéndose en referente obligado para músicos de toda la región. Su experiencia lo llevó incluso a ser invitado a la fábrica Hohner, en Alemania.

Su legado también quedó plasmado en una de las dinastías más importantes del vallenato. Sus hijos Hugo Carlos Granados y Juan José Granados alcanzaron coronas de Rey Vallenato y Rey de Reyes, mientras que su hermano Almes Granados también logró los máximos honores festivaleros.
Hace un año, la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata le otorgó el reconocimiento de Rey Vallenato Vitalicio, homenaje que exaltó su invaluable aporte a la preservación de la música tradicional.
La muerte de «Villo» Granados ha generado numerosas reacciones. El alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco, destacó que «deja un legado irrefutable para nuestro vallenato».
El cuerpo del maestro permanece en cámara ardiente en la funeraria Ecce Homo de Valledupar. Sus exequias se realizarán mañana domingo a las 3:00 de la tarde en Jardines Ecce Homo.
