El Chevrolito resparece en el desfile de Willys y rinde homenaje a Escalona en su centenario


El Festival Vallenato 2026 abrió con la fuerza y la alegría que caracteriza a Valledupar. El desfile de los Jeep Willys Parranderos llenó las calles de música y color, evocando las parrandas de antaño y reafirmando la identidad cultural de la región. Sin embargo, la gran sorpresa fue la aparición del legendario “Chevrolito”, aquel vehículo inmortalizado por Rafael Escalona en su célebre canción, el mismo que “compró pa’ ir a Maracaibo a negociar”.
El público, al reconocerlo por los pendones en su carrocería con imágenes del maestro y apartes de la canción, reaccionó con entusiasmo y emoción. Se trata de un Chevrolet de estacas modelo 1946, verde oliva inglés, cuya historia de recuperación se remonta a más de quince años atrás, cuando el abogado y gestor cultural Ricardo Quintero logró localizarlo y preservarlo como parte del patrimonio vallenato.

Desde entonces, este vehículo ha sido custodiado y valorado como una reliquia que conecta directamente con la obra de Rafael Escalona. En esta ocasión, Quintero decidió compartirlo con Rafa Escalona Bolaño, hijo menor del maestro, y juntos lo alistaron para participar en el desfile. La presencia del Chevrolito no solo fue un atractivo visual, sino también un homenaje a la herencia de Escalona, un símbolo de la memoria vallenata y un puente entre la tradición y la identidad de Valledupar.
Ricardo Quintero expresó que recuperar este carro es un aporte invaluable a la cultura, y que compartirlo con la ciudad y su gente es también un acto de preservación de la memoria colectiva. Por su parte, Rafa Escalona manifestó el orgullo de poder aportar y compartir con el pueblo la esencia de la música vallenata, resaltando que junto a Quintero trabajan en proyectos de investigación y rescate cultural que pronto mostrarán más frutos.

La aparición del Chevrolito en el desfile demuestra que la cultura se preserva con acciones concretas y que las reliquias, cuando se ponen al servicio de la comunidad, se convierten en símbolos de identidad y orgullo. Este gesto cobra aún más relevancia en el marco de la conmemoración del centenario del natalicio de Rafael Escalona, que se celebrará el próximo 26 de mayo.
El Festival Vallenato 2026 abrió con un pueblo feliz, celebrando no solo la música y la tradición, sino también el reencuentro con una parte de su historia, demostrando que las letras de Escalona siguen vivas y que su legado se mantiene en cada rincón de Valledupar. Esta edición quedará marcada por el rescate de esta joya cultural y por recordar al más grande compositor de la música vallenata en el año de su centenario.


