miércoles, abril 17, 2024
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Fedegán pide ayuda al gobierno por crisis en el sector lechero

En un reciente llamado de atención hacia las autoridades competentes, José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán), ha expresado su preocupación por la actual crisis en el sector de la producción de leche en Colombia. En una carta dirigida a la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Jhenifer Mojica, Lafaurie destaca que el sector lácteo está experimentando una “crisis estructural”, exacerbada por una serie de disfunciones que han llevado a la caída de los precios al ganadero.

“Las crisis recurrentes de este sector empatan una con otra”, señala Lafaurie, enfatizando la grave situación que enfrenta la producción lechera en el país. Entre las causas de esta crisis menciona una sobrepoblación histórica de leche, que asciende en promedio a 7.414 millones de litros, contrastando con un bajo acopio formal que sólo alcanza los 3.283 millones de litros (44% de la leche producida). Esta discrepancia sugiere un mercado altamente fragmentado y poco eficiente, afectando directamente a los ganaderos.

El dirigente gremial también apunta a la concentración del mercado, donde solo cinco empresas dominan el 40% del acopio formal, limitando aún más las opciones de los productores lecheros. A esta problemática se suma el alza en las importaciones de leche, principalmente proviniendo de Estados Unidos y la Unión Europea, año tras año. Esta situación se ve agravada por una distribución del consumo altamente disfuncional: mientras los sectores de altos ingresos consumen hasta 190 litros per cápita anualmente, los estratos más bajos solo alcanzan un consumo de 37 litros.

La carta de Lafaurie resalta, igualmente, la fragmentación en la producción, donde prevalece el minifundio. “Pequeños ganaderos y ganadería minifundista sin animales con alta productividad, economía de supervivencia”, es como describe la situación, señalando las dificultades adicionales que supone este modelo de producción en el contexto actual de la industria.

Además, según Lafaurie, el sector lechero en Colombia enfrenta una grave crisis desde 2023, está marcada por una significativa caída en los ingresos de los pequeños productores, derivada de dos factores principales: una disminución del 9% en el consumo de leche y una reducción del 11% en el precio al ganadero, que actualmente llega a recibir hasta $1.200 por litro de leche. Este contexto económico desfavorable pone en riesgo la viabilidad de las explotaciones lecheras, especialmente en zonas rurales donde la economía depende en gran medida de esta actividad.

Los pequeños productores se ven particularmente afectados, como señala el dirigente gremial, que destaca que la caída de los ingresos por venta de leche no se acompaña de una reducción proporcional en el costo de los insumos necesarios para la producción. En verano, esta situación se agrava, ya que se requiere de una mayor inversión en suplementación para garantizar la salud de los animales y mantener una producción mínima.

“Esta realidad obliga a los productores a enfrentarse a decisiones extremas”, advierte el líder, quienes deben elegir entre perder sus animales y, con ellos, su fuente de ingresos o sacrificar su propio bienestar y el de sus familias para alimentar al ganado. En el altiplano cundiboyacense, una de las principales zonas productoras de leche del país, el precio de un bulto de silo de maíz 50 kilos supera los $20.000, poniendo en evidencia la crítica situación que vive el campo colombiano.

Qué pide el gremio

Fedegán propuso una serie de medidas dirigidas a fomentar el consumo de leche y productos lácteos entre los niños de comunidades vulnerables. Entre estas propuestas se incluye la creación de un fondo para promocionar estos alimentos, obligar la inclusión de lácteos en las compras públicas destinadas a programas sociales, desarrollar ferias y ruedas de negocios para impulsar la economía local a través de productos autóctonos y promover campañas de consumo específicas para estos productos.

El fondo sugerido por Fedegán busca ser financiado en una mitad por el propio gremio y la industria láctea, y la otra mitad por entes territoriales o el Gobierno Nacional. Asimismo, la federación insta a que productos como la leche sean considerados esenciales dentro de las adquisiciones del Programa de Alimentación Escolar (PAE), comedores comunitarios y raciones entregadas a la Fuerza Pública.

Adicionalmente, Fedegán propone la cooperación con los ministerios de Agricultura, Comercio, gobiernos locales y otras instituciones para la realización de eventos comerciales regionales que potencien el acercamiento de los productores lácteos con sus mercados objetivos, reduciendo la cadena de intermediarios y beneficiando directamente a la economía de las comunidades. En este sentido, se busca dinamizar la economía popular vinculando directamente la oferta de productos lácteos con la demanda local.

Las campañas de promoción como la “semana del queso” y la “semana de la leche” están pensadas para incrementar el interés y el consumo de productos lácteos entre la población, destacando sus beneficios nutricionales y su importancia dentro de una dieta equilibrada.

La industria láctea nacional, al enfrentarse a disminuciones en el consumo y en los precios pagados a los ganaderos, se ve sumida en un panorama sombrío. La necesidad de adoptar medidas urgentes para mitigar el impacto económico sobre los pequeños y medianos productores se hace cada vez más evidente. Con Infobae

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