jueves, mayo 30, 2024
Nacional

Brujos y chamanes se quejan de que están siendo amenazados y extorsionados

El alcalde de El Espinal, Juan Carlos Tamayo, se vio obligado a solicitar apoyo al Ministerio de Defensa, la Gobernación del Tolima y la Secretaría del Interior, para frenar la creciente situación de inseguridad en el municipio.

Y es que, los casos de sicariato, hurto y extorsión son tan comunes que, incluso, los brujos o chamanes se han visto obligados a salir de El Espinal, por cuenta de los llamados grupos de microtráfico que, de manera constante, están buscando locales comerciales para exigir el pago de ‘vacunas’.

“Aún no tenemos información que nos lleve a una banda de microtráfico, sin embargo, una de ellas está extorsionando a los denominados brujos y eso ha hecho que se vayan a otras ciudades como Ibagué, Pereira, Neiva y Medellín, según la información oficial por parte de la Policía”, comentó Tamayo, según referencia Blu Radio.

De poco o nada han servido las medidas adoptadas por las autoridades en los últimos meses, así como el título de la “capital policial de la región” o ser la sede la Escuela de Policía Gabriel González (Esgon). Lo que advertían desde la Asamblea Departamental del 2022 se ha vuelto una realidad, los espinalunos están tan asustados que ya ni siquiera denuncian cuando son víctimas del crimen organizado.

Lo anterior, a pesar de la insistencia del alcalde Tamayo, quien, como portada en sus redes sociales tiene una fotografía con los números de la línea de información del teléfono rojo para denunciar casos de homicidio, hurto y tráfico o porte de estupefacientes, en su mayoría cometidos por jóvenes.

“Esas muertes son el resultado de la vida irresponsable, la mayoría son jóvenes con falta de amor familiar. La Policía y la Alcaldía podrán tener miles de estrategias, pero las circunstancias sociales por las que atraviesa el país han llevado a que El Espinal, Ibagué y muchas ciudades intermedias tengan ese reporte de delitos de forma permanente”, detalló.

Brujo ocasionó la muerte de una mujer como parte de un ritual de sanación en Antioquia

Martín Rangel Londoño Jaramillo, mejor conocido como el Hoyito o el Brujo de Liborina, fue enviado a la cárcel, después de que la Fiscalía obtuviera una medida de aseguramiento en su contra por el presunto homicidio de una mujer de 31 años, en el municipio de Sopetrán, Antioquia.

El 16 de diciembre del 2021, la víctima, identificada como Daniela Andrea Arbeláez, fue persuadida para realizarse un ritual de sanación en plena zona rural del departamento. Durante el encuentro, Londoño ungió en su piel un aceite a base de alcohol, azufre y alcanfor. Y, como había hecho antes, en repetidas ocasiones, le prendió fuego a parte de la sustancia que había sido derramada en el suelo.

Sin embargo, las llamas alcanzaron a la mujer, madre de cuatro hijos, ante la mirada indolente de Londoño, quien no habría hecho nada para ayudarla. Por sí sola tuvo que sofocar el fuego y, una vez sus familiares intentaron trasladarla al hospital, Londoño se opuso.

En su lugar, sugirió curarla con plantas y remedios caseros, pero, ante la gravedad de sus heridas, fue llevada al Hospital San Juan de Dios, en Santa Fe de Antioquia. Allí, después de recibir los primeros auxilios, fue estabilizada.

No obstante, los médicos se vieron obligados a remitirla al Hospital San Vicente Fundación, en la capital antioqueña, en donde murió una semana después, con quemaduras en el 70% de su cuerpo, según concluyó la investigación de la Fiscalía.

Durante el último fin de semana de febrero (2023), después de 14 meses de investigación, Londoño, de 56 años, fue capturado por la Policía Nacional por el delito de homicidio con dolo eventual; sin embargo, no aceptó cargos. Con Infobae

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