martes, abril 23, 2024
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Miles de ucranianos encuentran refugio y solidaridad en Rumania tras huir de los bombardeos

Miles de personas que huyen de los ataques rusos en Ucrania han encontrado refugio y solidaridad en Rumania.

A las 5 de la mañana del miércoles en el puerto fronterizo de Siret, en Rumania, lograron llegar 17 mexicanos que viajaron 19 horas desde Kiev, Ucrania.

Entre ellos Guillermo Padilla, quien pidió auxilio por Twitter al gobierno mexicano.

“Estar en un resguardo de bombas todos los días, pues es difícil, la vez que más miedo tuve fue cuando cayó una bomba cerca de nosotros”, dijo Guillermo Padilla, un refugiado en Rumanía.

También Omar, originario de Michoacán, quien recuerda cómo le estalló la guerra a su familia.

“El momento de más terror fue cuando tuvimos que irnos en cuestión de segundos hacia el Metro corriendo porque se había venido un bombardeo alrededor de la ciudad”, dijo Omar Aviña.

El grupo se unió a los 26 mexicanos que llegaron el fin de semana a Rumania, y a otros 6 llegaron como pudieron por tierra hasta Bucarest.

Y a los casi 900 mil de distintas nacionalidades que han logrado escapar de Ucrania en los últimos seis días. La mitad de ellos está en Polonia.

“Saludo cordialmente a todos los polacos, ustedes fueron los primeros en apoyar a Ucrania al abrir sus fronteras, sus corazones y las puertas de sus hogares a los ucranianos que huyen de la guerra. Usted les está ofreciendo generosamente”, dijo el papa Francisco.

A Eslovaquia han llegado 67 mil personas.

“Voy solo un día con mis amigos, porque no dormí en toda la semana. ¡Hay miedo, horror, porque un idiota de un metro y medio asusta al mundo entero!”, apuntó Ina Bogdan, refugiada en Eslovaquia.

A Moldavia han arribado casi 80 mil y a Hungría han llegado casi 120 mil, entre ellos un matrimonio ruso-ucraniano.

“Es una locura y Rusia pagará por ello, durante muchos años, y Putin debería ser juzgado”, subrayó Mikhail Liublin, un ruso casado con una ucraniana.

Mientras los mexicanos salieron a primera hora este jueves hacia México en el avión de la Fuerza Aérea, la mayoría de los casi 45 mil desplazados en Rumania reconoce que no tiene opciones claras.

“Es una situación de miedo en todo el país. Yo tuve que correr con mi hijo de Ucrania porque está siendo bombardeada por Rusia; mi esposo está ahí. Voy a Israel, donde están los padres de mi esposo”, comentó Ana Urtzanko, ucraniana refugiada en Rumania.

Los voluntarios hacen lo que pueden ante la constante llegada de personas que dejaron todo atrás.

“Llegué aquí anoche alrededor de las 12. He estado aquí todo el día, toda la noche, ayudando a la gente, organizando la carpa con cosas que se necesitan, tenemos comida en el lado izquierdo, tenemos cosméticos, tenemos productos de higiene, tenemos medicinas, antibióticos y ropa. Sí, tenemos ropa del lado derecho, son donaciones de la gente”, señaló Silviu Stanku, voluntario rumano

¿Por qué decidieron ayudar?

“Por mi espíritu cristiano ortodoxo, católico también, para ayudar a la gente”, comentó Constantino, un feligrés.

Con menos 2 grados Celsius y una sensación térmica de menos 8, ofrecen bebidas calientes en cuanto llegan.

“Para nosotros es un placer ayudarlos. Sí, yo sé que hace frío, pero cuando ayudo a alguien, creo que mi corazón obtiene calor”, aseguró Camelia Claim, voluntaria.

Con información de Sarahí Mendez.

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