Dos soldados de Valledupar sobreviven a accidente aéreo en Putumayo

En medio de la tragedia aérea que enluta al país, dos jóvenes militares oriundos del corregimiento de Valencia de Jesús lograron sobrevivir al accidente del avión tipo Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ocurrido en zona rural de Puerto Leguízamo.
Se trata de Julio Orozco Martínez Abad, de 25 años, y Luis Ángel Ochoa Juvinao, de 22, quienes figuran en el grupo de sobrevivientes rescatados tras el siniestro registrado en la mañana de este lunes festivo, pocos minutos después del despegue de la aeronave.
De acuerdo con información oficial, el avión transportaba 114 pasajeros y 11 tripulantes cuando, al parecer, presentó fallas técnicas aún por establecer, lo que provocó su caída a aproximadamente un kilómetro y medio del aeródromo. Testigos en la zona reportaron una fuerte explosión seguida de una columna de humo visible desde distintos puntos de la selva.
Tras el impacto, se activaron de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate. Unidades militares, personal médico y organismos de socorro llegaron al sitio para evacuar a los heridos hacia centros asistenciales, en medio de las dificultades de acceso al área. Habitantes del sector también apoyaron las labores trasladando lesionados en motocicletas.
La noticia generó momentos de angustia en el corregimiento de Valencia de Jesús, donde familiares y allegados permanecieron a la espera de información oficial. Posteriormente, se confirmó que ambos soldados se encontraban con vida, incluso lograron comunicarse con sus familias para informar sobre su estado de salud.
La gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán, expresó su solidaridad con las Fuerzas Militares y con las familias de las víctimas. “Lamentamos profundamente las muertes que deja este hecho y hacemos votos por la pronta recuperación de los heridos”, manifestó.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, indicó que, tras una reunión con la cúpula militar, se estableció que la aeronave se encontraba en condiciones de aeronavegabilidad y que la tripulación estaba debidamente capacitada. Asimismo, precisó que no existen indicios de un ataque externo y que las detonaciones escuchadas tras el accidente corresponderían a munición transportada por la tropa, afectada por el incendio posterior al impacto.

