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Uno de cada tres hombres de la generación Z prefiere una esposa obediente

Un nuevo estudio global confirmó que los valores tradicionales están regresando, al tiempo que reveló un dato sorprendente: casi un tercio de los hombres de la generación Z está de acuerdo en que una esposa debe obedecer a su marido.

La encuesta, realizada por la empresa Ipsos y el King’s College de Londres, analizó las opiniones de 23.000 personas en 29 países diferentes para comprender cómo distintas generaciones perciben los roles de género en la sociedad actual.

Los datos muestran diferencias significativas entre generaciones: mientras el 31 % de los hombres jóvenes cree que la esposa debe obedecer a su marido, entre los mayores la cifra cae al 13 %. En las mujeres, la diferencia es aún más pronunciada: solo el 18 % de la generación Z y el 6 % de las ‘baby boomers’ (nacidas entre 1946 y 1964) comparten esta opinión.

En cuanto a la toma de decisiones, un tercio de los varones ‘zoomers’ considera que ellos deben tener la última palabra, mientras que entre los mayores esta postura alcanza solo el 17 %.

La investigación también abordó las expectativas que los hombres tienen sobre sí mismos. Así, el 43 % de los jóvenes cree que deben mostrarse físicamente duros, incluso si no lo son naturalmente, y el 30 % considera que no deberían decir «te quiero» a sus amigos. Además, el 21 % asocia el cuidado infantil con una menor masculinidad, una idea que solo sostiene el 8 % de los ‘baby boomers’ varones.

Uno de los hallazgos más llamativos es la distancia entre lo que las personas piensan individualmente y lo que creen que la sociedad espera. Por ejemplo, aunque solo el 17 % cree personalmente que las mujeres deben asumir la mayor parte del cuidado infantil, el 35 % considera que esa es la expectativa social predominante.

¿Qué opinan los expertos?

Kelly Beaver, directora ejecutiva de Ipsos, señaló que los datos revelan una dualidad particular en la generación Z. Según explicó, «son a la vez el grupo con más probabilidades de estar de acuerdo en que las mujeres que tienen una carrera profesional exitosa resultan más atractivas para los hombres», pero al mismo tiempo lideran las posturas tradicionales sobre el papel de la mujer en el hogar. Según ella, esto refleja «la compleja interacción entre modernidad y tradición».

Para explicar por qué ocurre esta paradoja, el director de investigación política de Ipsos Alemania, Robert Grimm, apunta a que «los algoritmos de las redes sociales recompensan los mensajes extremos», aumentando así la radicalización de las opiniones entre los más jóvenes. Esto hace que las creencias más radicales de los ‘influencers’ de la masculinidad y los movimientos antifeministas tiendan a amplificarse en las redes sociales, subraya.

La profesora Heejung Chung, directora del estudio, concluyó que es preocupante que persistan normas tradicionales, pero aún más inquietante es que muchas personas se sientan presionadas por expectativas sociales que no reflejan lo que realmente la mayoría de la sociedad piensa. La exprimera ministra australiana Julia Gillard, presidenta del instituto que participó en la investigación, sentenció: «Como sociedad, debemos resistir la presión de retroceder y acelerar el ritmo del cambio». Con RT

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