Inician obras de 31 kilómetros de vía rural en Azúcar Buena, Valledupar

En medio de aplausos, expectativas y recuerdos de años de promesas aplazadas, habitantes del corregimiento Azúcar Buena, en zona rural de Valledupar, presenciaron el inicio de las obras de pavimentación de 31 kilómetros de carretera que conectarán varias veredas históricamente afectadas por el mal estado de las vías.
El acto, realizado el 3 de marzo, reunió a líderes comunitarios, campesinos y autoridades departamentales. Miguel Figueroa, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Mamón, recordó que la inclusión del tramo en el Plan Vial Departamental fue resultado de insistentes gestiones comunitarias.
“Lo volvimos a intentar y fuimos escuchados. Hoy ya están adjudicados 31 kilómetros”, afirmó el líder, destacando que durante años las comunidades enfrentaron dificultades para sacar sus productos, especialmente en temporada de lluvias.

La gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuan Dávila, presidió el acto de inicio y señaló que la obra busca impactar directamente la calidad de vida de las comunidades rurales. Según cifras oficiales, la inversión supera los $81.000 millones.
El proyecto contempla tres tramos estratégicos: Valledupar–La Mesa (12,28 km), La Mesa–El Mamón (6,13 km) y La Mesa–El Palmar (12,04 km). De acuerdo con la información técnica divulgada, la carretera contará con dos carriles de 3,5 metros cada uno, bermas, cunetas en concreto, carpeta asfáltica y obras hidráulicas para mitigar afectaciones en invierno. También incluirá señalización y estructuras de drenaje.
Para Jean Carlos Cárdenas, presidente de la JAC de la vereda El Palmar Abajo, el anuncio representa un cambio largamente esperado. “Crecí viendo cómo en invierno se perdían cosechas porque no había cómo salir. Esto puede transformar la vida del campesino”, expresó.
Habitantes como Carmen Cecilia Arazo Rodríguez coincidieron en que el estado actual de la vía dificulta el transporte de productos agrícolas y el acceso a servicios básicos. “En invierno esto se vuelve un charco. Sacar los productos es casi imposible”, relató.
Más allá del impacto en la movilidad, líderes locales consideran que el proyecto podría dinamizar la economía campesina y abrir oportunidades en turismo rural, en una zona que durante años estuvo marcada por el conflicto armado y el aislamiento.
Aunque las comunidades celebran el inicio de las obras, también advierten que harán seguimiento al cumplimiento de los plazos y a la calidad de los trabajos, conscientes de que el verdadero impacto se medirá cuando la vía esté terminada y en funcionamiento.

