Katia Ospino promete defender a las mujeres periodistas desde el Senado

Con un estilo frontal, sin rodeos y con un discurso centrado en la defensa de los territorios y las mujeres, Katia Ospino sigue creciendo en su carrera al Senado de la República por el Frente Amplio Unitario.
Identificada con el número 8 en el tarjetón, la aspirante ha insistido en que su proyecto político trasciende las fronteras del Cesar y La Guajira. “El Senado no es una campaña territorial, es una coyuntura nacional. Quiero ser la senadora del país, porque los territorios necesitan voces poderosas”.

Ospino se presenta como una lideresa de carácter firme y sin titubeos frente a los poderes tradicionales. Se define como una defensora de las comunidades golpeadas por la corrupción, la politiquería y el abandono estatal.
“El Cesar merece una madre que defienda a su gente, que haga control político y legisle a favor de las mujeres campesinas, las víctimas del conflicto y la juventud”, marcando distancia de las élites que históricamente han dominado la política regional.
APOYO A LAS MUJERES PERIODISTAS
Uno de los ejes más fuertes de su propuesta es la defensa de las mujeres, en especial del gremio periodístico femenino. Ha denunciado públicamente prácticas de abuso laboral y condicionamientos sexuales dentro del ejercicio profesional.
“Desde que quitaron la tarjeta profesional al periodismo, se empezó a desvalorizar nuestro trabajo. Esa lucha merece otro round y lo vamos a dar para dignificar a las mujeres periodistas. No es hora de callar”, sostuvo en entrevista con El País Vallenato.
Sobre la logística de su campaña, que se volvió viral tras la circulación de un video mostrando una caravana de vehículos, Ospino explicó que responde a la realidad política del Caribe, donde las campañas requieren estructuras visibles ante la ausencia del Estado central. “Eso fue apenas la cuota inicial de una campaña que está creciendo porque la gente se está uniendo”, afirmó.
Asegura que el respaldo ciudadano ha superado los cálculos iniciales y que ya existen más de 30 estructuras organizadas en el Caribe colombiano impulsando su proyecto político.
También se refirió a su confrontación pública con el periodista Daniel Samper, a quien respondió tras considerar que sus comentarios buscaban desacreditar su campaña y vincularla de manera indirecta con prácticas ilegales.
“No podían narcotizar mi campaña ni burlarse de mis luchas. He enfrentado a grandes corruptos del Caribe y no iba a permitir que ridiculizaran lo que estamos construyendo. Creyó que era más grande que yo, y le demostré que estaba de su tamaño”, afirmó.
Para Ospino, ese episodio reflejó una cultura de burla y humillación que no representa el periodismo que necesita el país.

