2025 fue un año retador para Drummond y para el sector carbón en Colombia

En 2025, Drummond Ltd., al igual que el resto del sector carbonero en el país, vivió un año complejo debido a un ciclo prolongado de precios bajos del carbón en el mercado internacional, y decisiones fiscales del gobierno que elevaron los costos de operación y producción. Esta situación le restó competitividad a la compañía en un año que paradójicamente volvió a ser récord en consumo de carbón mundialmente.
La compañía produjo 26,36 millones de toneladas y exportó 25,15 millones de toneladas, lo que representa una reducción de las exportaciones equivalente al 16,7% con respecto al año anterior, como consecuencia de las condiciones que enfrenta el sector. A pesar de la coyuntura, estas cifras nos posicionan como el mayor productor y exportador de carbón de Colombia por décimo año consecutivo.
Este resultado de la compañía refleja la continuidad de una estrategia enfocada en la confiabilidad de nuestras operaciones y la diversificación de mercados. Durante 2025, el carbón producido por Drummond en el departamento del Cesar fue comercializado en más de 20 países a través de su puerto en Ciénaga (Magdalena). Entre los principales mercados se destacaron el Reino de los Países Bajos (13,7%), Corea del Sur (12,9%), Taiwán (11,5%), Turquía (10,9%) y Chile (7,8%), entre otros.
Para José Miguel Linares, presidente de Drummond Ltd., “mantener estos resultados en 2025, en un contexto complejo, refleja el compromiso de nuestra gente y la disciplina con la que gestionamos la compañía. Las cargas tributarias cada vez más altas y la evolución de los precios internacionales del carbón nos exigen mayor eficiencia en nuestras operaciones y más rigurosidad al planear nuestras inversiones de largo plazo para mantenernos competitivos, sin renunciar a los más altos estándares internacionales en seguridad industrial, medio ambiente y gestión socialmente responsable”.

Adicionalmente, en 2025, y a pesar de la situación retadora del sector, Drummond Ltd. siguió aportando recursos esenciales tanto para el país como para las regiones donde operamos. Durante ese año: la compañía generó aproximadamente $2,1 billones de pesos en regalías, participación en precios altos, impuestos, tasas y contribuciones, generando 10.508 puestos de trabajo directos y cerca de 48.000 indirectos.
Por su parte, Carolina Riaño, Vicepresidente Senior y Chief Sustainability Officer de Drummond Company, subrayó que la gestión de sostenibilidad de la compañía ha evolucionado para responder a las prioridades del territorio y a los retos actuales. “En 2025 invertimos $146.077 millones de pesos en iniciativas sociales en nuestra área de influencia, con un enfoque cada vez más centrado en generar capacidades y sostenibilidad en el tiempo. Trabajamos para que las comunidades cuenten con más herramientas para construir oportunidades reales: desde la formación y empleabilidad, la diversificación productiva mediante el fortalecimiento de emprendimientos y encadenamientos locales, hasta liderazgos comunitarios y espacios que promuevan una convivencia basada en el diálogo y la confianza”.
Los recursos que genera la actividad minera son esenciales para impulsar el desarrollo sostenible de la región y, al mismo tiempo, para sostener las inversiones y capacidades que demanda la hoja de ruta corporativa hacia la carbono-neutralidad en 2050. En esa estrategia convergen la operación en Colombia, la casa matriz en Estados Unidos y filiales como Drummond Energy, que en el país aportan a una gestión energética más eficiente y confiable, en línea con los desafíos del entorno y las metas de desempeño ambiental de la compañía.
Al respecto, el Country Manager de Drummond Energy, Alberto García, explicó que “en 2025 consolidamos avances clave en nuestra hoja de ruta energética para Colombia, con foco en confiabilidad, eficiencia y reducción de emisiones, como parte de nuestro compromiso ambiental y de una gestión cada vez más responsable de nuestra huella”. Prueba de esa estrategia es el parque solar Cañahuate I, con una capacidad instalada de 65 MWp, más de 112.000 paneles solares y la cobertura de aproximadamente el 33% de las necesidades de energía eléctrica de la operación minera. “Además, durante el año avanzamos en la planeación de Cañahuate II, con el propósito de seguir fortaleciendo una gestión energética más moderna y competitiva, que contribuya a nuestro desempeño ambiental y que, en un entorno retador, nos permita operar con mayor resiliencia y optimización de recursos”, concluyó.

