Alerta roja en municipios del Cesar por intensas lluvias

Varios municipios del departamento del Cesar se encuentran en alerta roja y naranja, debido al aumento de lluvias, fuertes vientos y riesgo de crecientes súbitas en ríos y quebradas, una situación que se enmarca dentro de un patrón climático que actualmente afecta el Caribe colombiano.
De acuerdo con la Dirección General Marítima (Dimar), las precipitaciones intensas y el incremento del oleaje en zonas costeras obedecen al tránsito de frentes fríos provenientes de Norteamérica hacia el noroeste del mar Caribe. Estos sistemas están siendo impulsados por masas de aire frío asociadas a áreas de alta presión en el Golfo de México, sumadas a frentes estacionarios que alteran de forma significativa las condiciones meteorológicas en la región.
La combinación de estos factores está generando lluvias de variada intensidad, ráfagas de viento y mayor inestabilidad atmosférica, con efectos directos en cuencas hidrográficas del norte del país.
CESAR EN ALERTA ROJA
De acuerdo al más reciente boletín del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, en la cuenca alta del río Cesar se recomienda especial vigilancia en los ríos Guatapurí y Badillo, en Valledupar, particularmente en los corregimientos de Chemesquemena y Vega Arriba.
También hay riesgo en la quebrada La Malena, a la altura de Patillal, y en municipios de San Juan del Cesar, El Molino y Villanueva, en La Guajira.
En la cuenca media del mismo afluente existe probabilidad de crecientes súbitas en los ríos Sororia, Maracas, Santo Tomás y Tucuy, especialmente en zonas de la Serranía del Perijá. Los municipios en mayor vigilancia son Valledupar, Pueblo Bello, Agustín Codazzi, La Paz, Becerril y La Jagua de Ibirico.
Asimismo, en la cuenca del río Ariguaní se advierte riesgo de crecientes en el río Ariguaní y su afluente Ariguanicito, con especial atención en Pueblo Bello, El Copey y Bosconia. En El Copey ya se reportaron inundaciones en varios sectores urbanos y rurales.
En alerta naranja se encuentra la cuenca baja del río Cesar, con posibilidad de crecientes en afluentes cercanos a Chimichagua y el corregimiento de Saloa, donde se mantiene monitoreo permanente de los niveles de agua.
Las lluvias en el Cesar hacen parte de un escenario más amplio que afecta departamentos como Atlántico, Magdalena, Bolívar, La Guajira y Sucre, donde se han registrado tormentas eléctricas, inundaciones localizadas y afectaciones en zonas ribereñas.
Según expertos meteorológicos, aunque estos frentes fríos son más comunes entre finales e inicios de año, su interacción con sistemas atmosféricos del Caribe puede intensificar las precipitaciones, generando riesgos hidrológicos incluso en zonas tradicionalmente secas.

