Historias de vidas que complementan las Becas Drummond: Hoy, 19 nuevos jóvenes beneficiados


Cada noche en vela para terminar las tareas asignadas y sus sueños por ser ‘grande’ en una sociedad que cada día es más exigente, empiezan a dar frutos en la vida de Isabella Hernández Cortés, una joven de 17 años, de origen colombo-venezolano, con residencia en el municipio de Agustín Codazzi, que hoy es beneficiaria del programa de becas de la empresa Drummond Ltd en el Cesar.
Tímida, pero a la vez con unas ganas inmensas de comerse el mundo, Isabella no pudo contener sus lágrimas al hablar de esta gran oportunidad. Para ella era un sueño, pero se lo propuso hace más de seis años, y hoy recibe la oportunidad para formarse como Ingeniera Industrial.
Isabella es hija única, vive con su madre Eliana Cortés en el barrio Los Laureles de Codazzi. Juntas han labrado un futuro que promete ser gigante para ambas, luego de haber contado con el respaldo de la comunidad educativa y docente de la institución Francisco de Paula Santander, en cuyas aulas pisó firme por la excelencia que hoy la llevan a ser una de las becarias.

Su emoción y alegría contagió a los presentes en el auditorio Inmaculada Corazón de María, de la Catedral Santo Ecce Homo de Valledupar, donde la empresa minera entregó las Becas Drummond 2026, un programa que benefició a un total de 19 jóvenes provenientes de los municipios de su área de influencia, en los departamentos del Cesar y Magdalena que hoy suman 263 desde la creación del programa en 2006.
El programa, tiene como objetivo reconocer y apoyar la excelencia académica de los mejores bachilleres de instituciones educativas oficiales, para facilitar su acceso a la educación superior.
Durante el evento, Isabella quiso ser una de las portavoces de los jóvenes, cuyos rostros destilaba emoción y agradecimiento. Decidida, como todo lo que ha hecho hasta ahora en su vida, la jovencita empuñó el micrófono y agradeció a Dios y a la empresa Drummond por la iniciativa. Así como también a su madre que la lleva de la mano hacia el camino del éxito, con su respaldo y acompañamiento.
“Ser beneficiaria de esta beca significa demasiado para mí. Es una oportunidad para cambiar mi vida y ayudar a mi familia. Todo el esfuerzo y las noches de estudio valieron la pena; gracias Dios”, expresó entre lágrimas.

SIEMPRE A SU LADO
Visiblemente emocionada por lo alcanzado por su hija, Eliana Cortés, manifestó que han sido muchos los esfuerzos y obstáculos presentados en su vida para salir adelante con Isabella. Es una mujer cabeza de hogar que a través de sus intermitentes trabajos de aseo en casas de familia, ha podido llevar el sustento al hogar que solo comparte con su hija, quien es su aliada y motor de vida.
“Isabella desde muy niña dijo lo que sería. Ella es muy inteligente, dedicada y siempre ha soñado con ser profesional para mejorar su calidad de vida y ayudarme, como recompensa a los duros momentos que hemos vivido. Agradezco al colegio Francisco de Paula Santander, a sus profesores que siempre nos tendieron la mano al ver la excelencia académica de mi hija y ser el puente para visibilizarla ante la empresa Drummond, como aspirante a esta beca que es lo mejor que nos ha pasado en nuestras vidas”, aseguró.
Junto a Isabella Hernández, en el Cesar recibieron revivieron el beneficio los estudiantes: Hannah Sofía Oñate Cuadros (El Paso), Deilys Orozco Silva (La Jagua de Ibirico), José Luis Martínez Chivara (Chiriguaná), Dayrin Johana Arrieta Martínez (El Copey), Jesús Alberto Delgado Quintero (Bosconia), José Ángel Ortiz Manjarréz (El Paso), Luisa María Peinado Gutiérrez (Chiriguaná), Valeria Dayana Centeno Aguilar (Chiriguaná), Elizabeth Carolina Chacín Martínez (Agustín Codazzi), Valery Dayana Guevara Terán (Becerril), José Miguel Acosta Pedrozo (Becerril), Sherick Rodríguez Cadena (La Jagua de Ibirico) y Thlaina Yiseth Bonilla Rocha (Agustín Codazzi).

BENEFICIOS DE LA BECA
Las becas otorgadas cubren el 100 % del valor de la matrícula universitaria e incluyen un auxilio mensual de manutención de $1.559.080, actualizado a 2026, además de acompañamiento psicosocial y financiero durante toda la etapa universitaria. Para acceder al beneficio, los estudiantes deben ser postulados por los rectores de sus instituciones educativas, cumplir con criterios de excelencia académica, pertenecer a los grupos A, B o C del Sisbén y obtener un puntaje mínimo de 250 en las Pruebas Saber 11.

Durante el acto de entrega, el vicepresidente de Comunidades y Gobierno de Drummond Ltd., Alfredo Araujo Castro, explicó que el programa busca garantizar que jóvenes con alto desempeño académico y limitaciones económicas puedan continuar su formación profesional. “Dentro de la excelencia académica priorizamos a quienes tienen mayores necesidades económicas, porque muchos, aun siendo excelentes estudiantes, no podrían llegar a la universidad sin este apoyo”, afirmó.
Araujo Castro también destacó que la compañía continúa impulsando otros programas educativos en la región, entre ellos In House, enfocado en la formación técnica de jóvenes bachilleres del área de influencia de la empresa, así como iniciativas de alfabetización y mejoramiento de infraestructura educativa.
Por su parte, Pablo Urrutia, vicepresidente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Drummond Ltd., señaló que el programa de becas es uno de los proyectos que mayor orgullo genera dentro de la organización, al contribuir de manera directa al futuro de los jóvenes del Cesar y Magdalena.
“Estamos apoyando a muchachos de origen humilde, pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3, que de otra manera no tendrían acceso a la educación superior. Con esta beca pueden estudiar la carrera que elijan y, además de la matrícula, reciben un subsidio mensual que les permite cubrir sus gastos y ayudar a sus familias”, aseguró.

