Drummond fue víctima de acusaciones falsas, Corte de EE UU falló a su favor

Un jurado del Tribunal Federal para el Distrito Norte de Alabama falló a favor de la multinacional minera Drummond Company y concluyó que fue víctima de acusaciones falsas y difamatorias relacionadas con presuntos vínculos con grupos paramilitares en Colombia. El veredicto fue emitido el 15 de enero de 2026.
Según informó la compañía, el jurado determinó que el abogado Terrence P. Collingsworth y su organización International Rights Advocates (IRAdvocates) incurrieron en difamación y en múltiples violaciones a la Ley RICO (Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado), incluyendo extorsión, soborno y manipulación de testigos, fraude electrónico, lavado de dinero, obstrucción de la justicia y conspiración.
El fallo estableció que existía evidencia clara y convincente de que Collingsworth sabía o ignoró de manera imprudente que las acusaciones formuladas contra Drummond eran falsas al momento de difundirlas.
INDEMNIZACIÓN MILLONARIA

En las demandas presentadas, el jurado concedió a Drummond US$52 millones por difamación y US$68 millones por extorsión y concierto para delinquir bajo la Ley RICO. Conforme a esta legislación, la indemnización se triplica automáticamente, elevando el monto total a US$256 millones por daños y perjuicios.
Durante el juicio se probó que Collingsworth y su organización enviaron comunicaciones falsas y difamatorias a terceros, con el propósito de afectar la reputación de la empresa y perjudicar sus operaciones comerciales.
El jurado también halló culpable a Collingsworth de soborno y manipulación de testigos, tras comprobarse pagos no revelados por más de US$400.000 a personas como Jaime Blanco Maya y Jairo de Jesús Charris, conocido como “El Viejo Miguel”, entre otros. Asimismo, fueron declarados responsables bajo la Ley RICO el abogado colombiano Iván Alfredo Otero Mendoza y el empresario holandés Albert van Bilderbeek, señalados como aliados en la estrategia judicial y mediática.
Trey Wells, abogado principal de la firma Starnes Davis Florie LLP, aseguró que el fallo confirma la posición sostenida por la empresa durante años. “Un jurado determinó por unanimidad que las acusaciones contra Drummond eran categóricamente falsas. La compañía no ha tenido ni tiene vínculos con organizaciones al margen de la ley”.

