Los nuestros están cumpliendo?
Cuando digo los nuestros, me refiero a los congresistas que elegimos en octubre pasado, al decir cumplimiento, aludo solo a sus frases de combate en las campañas, las frases como slogan, es decir, esas palabras encadenadas que buscan resumir quienes somos, o que vamos a hacer cuando nos elijan, a veces son tan complicadas que ni siquiera ellos saben explicarlas, otras tan sencillas que cualquier nascituro las pronuncia al nacer.
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Para iniciar, nadie sabe que extraño pacto han hecho ciertas compañías con los Gnecco en tiempos de elecciones, cuando Luquita,- el jefe mayor- estaba en plena campaña, salieron al mercado los productos con marca LG, fue tanta la coincidencia que muchos pensaban que los electrodomésticos los producía el candidato, fue tanta la pasión por esas dos letras, LG, que incluso un aspirante de su corriente, (Lázaro Calderón Garrido) LCG, negó a su padre, para poder combinar su publicidad, de un día para otro era LG, sin más explicaciones. De manera que eso de negar progenitores en política, no viene de Ava Carvajal, viene de antes.
Hoy por esa misma coincidencia, o pactos, que se yo, la televisión anuncia un liquido verde para el hogar, A Salvo, es un desinfectante que elimina todo, incluso dicen que lo inventó la gente de Mockus, para dejar a los verdes del Cesar, A Salvo!
Definitivamente hay personas que tienen angelitos en el cielo, y Cielo en la tierra.
Volvamos al cumplimiento, iniciemos por Yensi Acosta, `El Hombre de confianza’ el primer afán de la frase, era mostrar a Yensi como hombre, pues el nombre se prestaba para equívocos, en esos tiempos en la secretaría de gobierno, departamental, habían hombres con nombres de hombres, pero con pasos femeninos, el segundo era para anunciar que era de confianza, previendo casos como el que acaba de ocurrir en la alcaldía de Valledupar, donde un candidato, luego de perder la elección de consultas, rojo, pero no excelso, terminó publicando un mensaje de un pobre chofer, para formar el escándalo. Había confianza aquí?, la canción ‘Un buen perdedor’ de Franco de Vita de volvió a ponerse de moda olímpicamente.
Yensi ha demostrado ser un conservador leal, sus primeros discursos eran los de un profesor de matemática —lo es— explicando unos proyectos legislativos que podían hacerse posible sin tener claridad ni cómo ni donde, como cualquier primíparo, al menos cumplió con su slogan, ya sabemos que es hombre y sigue la confianza, nada que hacer.
Pasamos a Fernando de La Peña, al comienzo era piedra (casi una peña) en el zapato para muchos, este caballero sabe de chances, le dieron uno por la vía Morón y cogió toda Cuba, le gustó tanto la rumba congresional, que decidió lanzarse solo, abrió las Alas, navegó por Convergencia—y por conveniencia—terminó en el PIN, por eso su slogan integrando al Cesar, lograr esta hazaña en un departamento tan repartido, política, económica y socialmente, no es fácil, al menos liga, ata, amarra, y reúne, a sus amigos del sur, y eso es bastante.
Pedro Muvdi, fue mas practico, ‘Por Mi departamento’ simplemente anunció que iba en nombre del Cesar, su tierra política, para no hablar de sus ancestros de otros mundos, tan distantes y diferentes, Muvdi Aranguena, apellidos tan raros que ni siquiera dan ideas del idioma en que hablan, sin embargo tiene tantos seguidores por puro interés electoral, laboral que tiene seguidores incondicionales, es decir sin concesiones, gentes que desayunan con quibbe, miran hacia la meca, y hacen ayunos, celebran el ramadán, en fin buscando pistas de su religión. Bien, como nada anunció, nada puede pedírsele, aunque pueda dar bastante.
José Alfredo Gnecco, no podía dejar su marca LG, de manera que sus asesores le inventaron, Liderazgo y Gestión, pero eso nunca pegó, aquí la gente lo ubicaba como el hijo de Luquita y listo, a su padre las clases populares le tienen cariño, no olvidan los pequeños gestos que hacía y sigue haciendo a favor de los más humildes, cosas sencillas, una fórmula médica, un mercado, unas camisetas o un billete de mínima denominación, algo es algo, por eso y otras razones, la clase de alta política del Cesar, lograron estrenar el delito de constreñimiento al elector con su nombre, raro en una persona que consume mucha fibra, si le dan papaya la come, y toma jugo de tamarindo, algo tan de la costa.
Finalmente el senador verde, Félix Valera prometió ‘Revivir nuestros valores’ aunque parecía una frase de Londoño para el tema de Invercolsa, la gente se sintió bien, al final las buenas costumbres no deben perderse, una añoranza de la urbanidad de Carreño, no estaba mal en plena confusión electoral, una buena intención hogareña, hoy un grupo pequeño de sus asesores personales, el 24 de cada mes en los cajeros de los bancos, dicen, ¡Es cierto, estamos reviviendo nuestros valores!
Al final Un hombre de confianza, que lidere y gestione, Por mi departamento, que además integre al Cesar, y que reviva nuestros valores, es un ciudadano ejemplar que con urgencia necesita esta región, lo insólito es que haya que reunir cinco personas para algo tan elemental y no una sola para tan nobles fines, ahora entiendo que la democracia dentro de sus caprichos tiene una sumatoria de ideas, pero en varios seres, solos no pueden.
A propósito ya vienen los asados, las llaneras colectivas y especial las mamonas que es carne tierna de novillas, comparadas a esas muchachitas que acompañan a los candidatos en sus recorridos y a veces para ciertos menesteres del cuerpo, que el corazón en tiempos de correría no perdona, algunas llegan a directrices de partidos, otras intentan desestabilizar hogares con su magia juvenil,( o sin ella) tanto que se especializan en dirigirse al país desde la provincia, en la Gobernación del Cesar, de ayer y de hoy hay muchas con maestrías y PhD. (Portentosas, hipnotizadoras, divinas!).